La edificación ha sido nombrada a nivel internacional, ha servido para la presentación de varios espectáculos, los más destacados, los que se realizaron dentro de las ediciones del Festival Internacional de Artes Vivas de Loja durante cuatro años. Sus instalaciones tienen el mejor equipamiento de Latinoamérica, según han dicho administradores desde el gobierno de Rafael Correa, hasta sus constructores, quienes hoy reclaman pagos a subcontratistas y al estado.















