Forbes estimó en 2017 que la familia real británica tiene un valor de $ 88 mil millones, en base a los activos concretos de la corona en combinación con el valor de la marca familiar.

La mayor parte de la riqueza de la monarquía británica proviene de tierras e inversiones heredadas, pero los contribuyentes británicos también apoyan a la familia real a través de una subvención soberana emitida por el tesoro. En 2019, el total de la subvención ascendió a $ 104 millones.

Un informe de la firma de consultoría de negocios Brand Finance calcula el valor de la monarquía británica cada año sumando los activos concretos de la corona, así como el "impacto de valor" de la marca familiar y otras contribuciones menos tangibles.

La estimación de $ 88 mil millones no incluye las finanzas personales de Isabel II y sus parientes como ciudadanos privados. La monarca tiene un patrimonio neto personal estimado de $ 530 millones.

Publicidad

Subvención

La subvención soberana está destinada a cubrir los gastos que Isabel II acumula en sus deberes oficiales como monarca, incluidos los viajes, el entretenimiento y el mantenimiento de la propiedad, según detalla Business Insider.

En 2019, el monto de la subvención fue de $ 63 millones. Combinado con una donación adicional de $ 42 millones otorgada para cubrir los costos de restauración del Palacio de Buckingham, el total llegó a casi $ 104 millones.

La subvención soberana generalmente se nutre del 15% de la ganancia anual de Crown Estates -colección de tierras y propiedades de la Corona dentro del Reino Unido-, pero en 2017 saltó del 15% al ​​25% para pagar arreglos del palacio. La cantidad otorgada al monarca no puede disminuir con respecto al año anterior, incluso si el Crown Estate tiene un mal desempeño.

La reina no posee personalmente tesoros nacionales como las Joyas de la Corona o la Torre de Londres. Tales tesoros nacionales son parte de la colección real. La colección está compuesta por miles de pinturas, tapices, muebles, fotografías y otros objetos, repartidos entre numerosas residencias reales. Ciertos palacios, como el Palacio de Buckingham y el Castillo de Windsor, también se mantienen en fideicomiso.

Isabel II posee personalmente ciertos artículos de la colección, incluida una inmensa colección de sellos reales que su padre, el rey Jorge V, le heredó. También es propietaria privada de la casa de campo de $ 65 millones de dólares, Sandringham House, y de la finca escocesa de $ 140 millones de dólares donde está el castillo de Balmoral.

La casa real también se mantiene gracias al 'monedero privado', ingresos procedentes del ducado de Lancaster. También se trata de un conjunto de propiedades urbanas y rústicas, propiedad de la monarquía británica desde 1265, y que generan unos ingresos anuales de cerca de $ 26 millones.

Publicidad

Cornualles

Junto al ducado de Lancaster, el príncipe Carlos de Gales administra del ducado de Cornualles: 550 kilómetros cuadrados de terrenos agropecuarios, urbanos, islas y fincas que corresponden al primero en la línea de sucesión desde 1337 y aseguran su independencia económica con ingresos por $28 millones al año.

Carlos de Inglaterra asignó el año pasado a Enrique cerca de $ 6.6 millones procedentes de los beneficios del ducado de Cornualles. De él surgen también la mayor parte de los fondos destinados a los Guillermo y Kate, los duques de Cambridge.

Además Guillermo y Enrique recibieron unos $ 30 millones de herencia que dejó su madre, la princesa Diana de Gales, y otro porcentaje proveniente de su abuela materna, Frances Shand Kydd.

Forbes también informa que la monarquía británica contribuye con casi $ 2400 millones a la economía del Reino Unido anualmente, incluyendo $ 720 millones en turismo. (I)