Con el 2019 a punto de acabar, llega el momento de hacer balance no solo de lo mejor y lo peor del año, sino también de los últimos diez años. Por ello, toca recordar qué ha sucedido en todo este decenio. Y si de un lado están los grandes taquillazos de estos 10 años (como Jurassic World: Mundo Jurásico, Avengers: Endgame o Frozen), en el otro están los grandes fiascos comerciales.

Porque en los 2010 ha habido unos cuantos fracasos en taquilla, películas que ni el público ni la prensa ha querido y que han llegado, incluso, a paralizar carreras, con varios directores que han 'colgado las botas' ante sonoros golpes, incluso una jubilación de un veterano actor. Han sido muchas las decepciones en diez años en los que lo que más llama poderosamente la atención es la evolución de Disney, que tras arrancar con varios fracasos estrepitosos... ha acabado dominando la taquilla de forma aplastante.

Sin embargo, este recorrido por 'lo peor' de los últimos diez años, va a destacarse cuál ha sido el mayor fracaso comercial de cada año, demostrando que anualmente siempre ha habido algún fiasco en la taquilla. Ninguno se salva, llegando algún año ha compartir el podio varias películas.

2010: How do you know - ¿Cómo saber si es amor?

  • Pérdidas estimadas: 105 millones de dólares

Este drama romántico protagonizado por Reese Witherspoon, Owen Wilson, Paul Rudd y Jack Nicholson fue tan mal en la taquilla, donde recaudó poco más de 48 millones de dólares, que provocó la jubilación anticipada del actor de The Shining. Un triángulo amoroso que también hizo que James L. Brooks, otrora admirado realizador de Broadcast News y As Good as It Gets, dejase de dirigir y se centrase en su carrera como guionista en Los Simpson.

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2011: Mars Needs Moms - Marte necesita mamás

  • Pérdidas estimadas: 100-144 millones de dólares

Entre tantas sagas y taquillazos, a muchos se les olvida que Disney ha tenido varios golpes en esta década. Uno de los más sonados fue el de Marte necesita mamás, posiblemente uno de sus mayores fracasos comerciales con menos de 38 millones de dólares en taquilla. Tal fue el descalabro, que provocó la absorción inmediata de ImageMovers Digital por la compañía matriz de Robert Zemeckis y la cancelación de todos los proyectos para Disney.

Su director Simon Wells no ha vuelto a liderar ningún proyecto animado hasta el momento.

2012: John Carter - John Carter: Entre dos mundos

  • Pérdidas estimadas: 114-200 millones de dólares

Un año más, Disney lideró este 'honroso' ranking. Parece evidente que la Casa del Ratón y el Planeta Rojo no casan muy bien. Marte necesita mamás fue el peor fracaso comercial de la factoría en cuestión de animada, porque en lo referente a imagen real, quien tiene ese dudoso honor fue John Carter.

Una película de una inversión enorme que solo recaudó 284 millones en taquilla dejando unas pérdidas valoradas, según los datos publicados por Comicbook.com, en 200 millones de dólares, provocaron que Rich Ross renunciase a su puesto de director creativo de Walt Disney Studios y que su director, Andrew Stanton, volviese a la animación (y dirigiese con éxito Finding Dory). El fracaso de John Carter, unido ese mismo año al de Battleship, sentenció la carrera de Taylor Kitsch, que no ha vuelto a liderar ninguna producción de fuerte ambición comercial.

2013: The Lone Ranger - El Llanero Solitario

  • Pérdidas estimadas: 160-190 millones de dólares

Está muy claro que Disney ha terminado la década mucho mejor de lo que la empezó, porque tuvo durante tres años consecutivos el mayor fracaso anual. Pese a contar con Gore Verbinski, director de Pirates of the Caribbean y ganador del Oscar por Rango, y con Johnny Depp como protagonista (en esta época era sinónimo de taquillazo), no sirvieron para entusiasmar al público, que le dio la espalda a esta adaptación del personaje creado por George W. Trendle y Fran Striker que en taquilla no superó los 260 millones de dólares.

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2014: Legends of Oz: Dorothy's Return

  • Pérdidas estimadas: 71 millones de dólares

2014 fue bueno para el cine, puesto que solamente una película estrenada ese año fue un fracaso comercial y menor, si se tienen en cuenta los estratosféricos datos de años anteriores. La cinta que tuvo esa mala suerte en 2014 fue el filme animado Legends of Oz: Dorothy's Return, que se supone debía funcionar como una secuela de la mítica historia de Dorothy pero que no llamó al público y apenas recaudó 18 millones de dólares.

2015: Peter Pan y Tomorrowland

  • Pérdidas estimadas (Peter Pan): 85-150 millones de dólares
  • Pérdidas estimadas (Tomorrowland): 90-150 millones de dólares

Si 2014 fue un año bueno, 2015 parece que todo lo contrario. Ese año hubo dos superproducciones que, dada la gran inversión con la que contaban, compartieron el título de mayor fracaso comercial: 'Pan (Viaje a Nunca Jamás)' con 128 millones de dólares en taquillla, y 'Tomorrowland: El mundo del mañana', con 209 millones. Ninguna provocó que las carreras de sus actores y directores parasen (aunque Brad Bird volvió a la animación con 'Los Increíbles 2', siguiendo los pasos de Andrew Stanton).

Eso sí, 2015 fue un año para recordar en cuanto a fracasos, porque tras Peter Pan y Torrowland hubo títulos como Fantastic Four, The Man from U.N.C.L.E., Seventh Son, Pixels, Jupiter Ascending, The Good Dinosaur o Blackhat.

2016: Ben-Hur y Monster Trucks

  • Pérdidas estimadas (Ben-Hur): 75-122 millones de dólares
  • Pérdidas estimadas (Monster Trucks): 109-123 millones de dólares

2016 también fue un año de muchos fiascos en taquilla. El más sonado fue el del remake de Ben-Hur, una versión que nadie pidió del clásico épico de 1959 que no llegó a los 95 millones de dólares en taquilla. Desde su anuncio se predijo su fracaso comercial. No fue un año bueno para Paramount que -oliéndose otro descalabro- retrasó a finales de año el lanzamiento de Monster Trucks, cuya caída con menos de 65 millones de dólares en taquilla fue muy similar pero que, al estar entre finales de 2016 e inicios de 2017, consiguió que sus malos datos fuesen por detrás que los de Ben-Hur.

Ese año Paramount amontonó fracasos, puesto que también pincharon la secuela de las Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows y Allied. Aunque en 2016 también se estrellaron películas de otros estudios como The Finest Hours (Disney), The BFG (DreamWorks), Deepwater Horizon y Gods of Egypt (eOne), Ghostbusters (Sony), Live by Night (Warner) y The Great Wall y The Huntsman: Winter's War (Universal).

2017: King Arthur: Legend of the Sword - El Rey Arturo: La leyenda de la espada

  • Pérdidas estimadas: 153 millones de dólares

En 2017 fue Guy Ritchie quien tuvo el dudoso honor de liderar la lista del mayor fracaso comercial anual. Su versión de la leyenda del Rey Arturo, con Charlie Hunnam a la cabeza, no convenció a la crítica y tampoco al público con menos de 150 millones de dólares de recaudación. El director británico se recuperó con Aladdin, que arrasó en taquilla.

Aunque Ritchie liderase la lista, ese año hubo varios fracasos comerciales.

2018: Mortal Engines - Máquinas mortales

  • Pérdidas estimadas: 175 millones de dólares

Peter Jackson buscaba otra saga para crear un nuevo The Lord of the Rings y pensó en la serie Mortal Engines de Philip Reeve. Con Mortal Engines, en la que Jackson participó como guionista y productor, precisamente sucedió todo lo contrario, al convertirse no solo en el gran fracaso de 2018, sino también en uno de los mayores de la década.

La sonora caída de Mortal Engines, que tan solo recaudó 83 millones de dólares en taquilla, logró que los fracasos de Robin Hood, A Wrinkle in Time y Han Solo quedasen en un segundo plano.

2019: Dark Phoenix o Terminator: Dark Fate

  • Pérdidas estimadas (Dark Phoenix): 82-120 millones de dólares
  • Pérdidas estimadas (Terminator): 110-130 millones de dólares

Aún el año no ha terminado y todavía los datos no están cerrados. Todo apunta a que, con permiso de Cats, será Terminator: Dark Fate sea el que tenga el dudoso honor de ser el fracaso comercial del año. Pese a sus 261 millones de dólares en taquilla, las pérdidas estimadas están entre los 110 y los 130 millones de dólares, cifra superior a la de X-Men: Dark Phoenix, que con 252 millones de dólares se mueve en unos 82-120 millones en pérdidas estimadas. Sin embargo, la cinta de Tim Miller aún sigue en salas en varios mercados internacionales, lo que puede hacer que, finalmente, ceda el título a la despedida de los mutantes. (I)