Guillermo del Toro, de 53 años, rindió homenaje a México, los inmigrantes y a un “mundo de cineastas” sin fronteras al recibir el Óscar a mejor director y mejor película.

“Al crecer en México pensé que esto nunca podría pasar”, dijo Del Toro, quien nació en Guadalajara.

Tras bambalinas Del Toro sostenía sus dos estatuillas doradas, una en cada mano, mientras hablaba sobre la importancia de honrar sus raíces. “Creo que cada vez que demostramos de cualquier manera, ya sea en los deportes, en la ciencia, el arte, la cultura o en cualquier otro sector, lo que tenemos que aportar al discurso del mundo, a la conversación mundial, eso es extremadamente importante. Y es extremadamente importante que cuando lo hagamos recordemos de dónde somos, porque es honrar tus raíces, es honrar a tu país”, afirmó.

“Mi próxima parada será ir a ver a mi mamá y mi papá esta semana. Voy a regresar a mi casa con estos 2 bebés”, dijo.

El triunfo de Del Toro es la cuarta ocasión en cinco años en la que un mexicano se ha impuesto en la categoría de mejor director. Antes de él lo ganaron dos de sus grandes amigos. Alfonso Cuarón por Gravity en 2014 y Alejandro González Iñárritu por Birdman en 2015 y The Revenant en 2016.

Del Toro, quien se divorció de Lorenza Newton, en septiembre del 2017, llamó a sus colegas “mis compadres” y dijo que era un inmigrante como ellos, además de que había pasado los últimos 25 años viviendo “en un país totalmente de nosotros”, en parte en Estados Unidos, en parte en Europa y otros lugares.

“Creo que lo más grande que hace nuestro arte y nuestra industria es borrar esas rayas en la arena, debemos seguir haciendo eso cuando el mundo nos indica que las hagamos más profundas”, agregó.

El cineasta agradeció a Fox Searchlight por recibir su “propuesta loca” para hacer un cuento de hadas que es a la vez un musical y thriller sobre una creatura anfibia y una mujer muda que se enamoran. “Quiero dedicarle esto a todos los jóvenes cineastas... de todos los países del mundo”, dijo Del Toro, mientras que impulsó a los jóvenes realizadores a usar la fantasía para contarle al mundo cosas que son reales. (E)

Soy un inmigrante, como mis compadres Alfonso (Cuarón), Alejandro (González Iñárritu), como Gael (García Bernal), como Salma (Hayek) y muchos muchos de ustedes.Guillermo del Toro, cineasta mexicano