“Yo no tengo ningún problema, no me falta nada”, esta es la frase que marca al crossfitter, Víctor Hugo Castro, quien lleva practicando el crossfit hace aproximadamente once años. Asimismo, es entrenador de esta disciplina. Un accidente alteró la forma en la que el practica su pasión. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para que Castro consiga destacados lugares en competencias de crossfit a nivel internacional.
Castro, de 32 años, participó en los CrossFit Games 2021, en Estados Unidos, logrando alcanzar el cuarto lugar a nivel mundial y se convirtió en el primer competidor nacional en completar todos los eventos en la categoría adaptive (inclusiva).
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Esta es la competencia más importante a la que una atleta de crossfit puede aspirar. “Participé en una nueva categoría, llamada atleta adaptado, en la división de personas con amputación en la parte superior”, comenta Víctor Castro. Además, habían otras dos, una enfocada en la parte inferior y otra en lo neurológico.
Si bien, ha logrado destacar en el crossfit, el proceso de Víctor se vio opacado por los problemas con su salud mental, posterior a su accidente. “No lo hubiera logrado sin mi familia, fue la parte más importante en todo este proceso de recuperación, crecimiento y hoy en día, iluminación”, revela Castro.
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“El cambio era que no sabía como volver a practicar crossfit y adaptarlo con un solo brazo. Cuando tuve el accidente ya habían pasado unos tres años, me tomó quizás un año volver a llenarme de valor, salir de la depresión y salir del hueco donde estaba para poder retomar mi vida”, señala Castro.
Actualmente, no hay ningún otro ecuatoriano que participe de estas competencias, pero entre los sueños de Víctor, se ha planteado abrir un sitio de crossfit con su familia, que a futuro permita lograr una delegación de atletas adaptados ecuatorianos.
A nivel internacional, como atleta adaptado, Castro ya ha competido en cinco ocasiones, y considera que su desempeño ha sido una curva de crecimiento porque no solo ha mejorado su técnica sino que ha logrado cambiar su actitud y la forma de percibir las cosas.
“Me sentía orgulloso y a la vez me sentía con hambre, yo soy un competidor agresivo y me gusta dejar en claro, todo lo que he venido trabajando”, así se describe Castro.
“Nunca dejen de creer en si mismos, luchen por sus sueños, vale la pena el sacrificio. Si se caen, vuelvan a levantarse, es parte del proceso, igual que seguir adelante. La fuerza siempre viene de uno mismo y el apoyo de los familiares”, concluye Castro. (D)