LeBron James confirmó este martes que está vacunado contra el coronavirus y, aunque evitó criticar o dar consejos a quienes en la NBA todavía no han recibido el pinchazo, apuntó que su salud personal y la de su círculo cercano fueron las razones que le llevaron a tomar esa decisión.

Yo era muy escéptico (sobre la vacuna), pero hice mi investigación (...), me pareció que era lo mejor no solo para mí sino para mi familia y para mis amigos, y por eso decidí hacerlo”, contó la estrella de los Lakers en la jornada con los medios de la franquicia angelina ante el comienzo de la pretemporada.

James dijo que, respecto a la vacunación, solo hablaba por él mismo e insistió en que esta es una decisión que cada jugador debe tomar en función de su situación personal.

Hablamos de los cuerpos de cada uno. No es algo político, de racismo, de brutalidad policial o de cosas de esa naturaleza”, argumentó cuando fue cuestionado sobre si, una figura de su importancia, no debería dar un paso al frente para animar al resto de la liga a vacunarse.

En este sentido, James afirmó que no se sentía cómodo diciéndole a otros qué hacer con sus cuerpos y con sus familias.

La pretemporada de la NBA ha estado dominada hasta el momento por la polémica en torno a jugadores como Kyrie Irving, Bradley Beal o Andrew Wiggins, que, por diferentes razones, no se han vacunado contra el coronavirus.

Debido a esta situación, estos jugadores podrían perderse los partidos que se disputen en las ciudades (incluso en las de sus propios equipos) que exijan a los jugadores que estén vacunados.

Los Lakers no afrontarán este problema, ya que Rob Pelinka, mánager general del equipo, aseguró la pasada semana que todos sus jugadores estarán vacunados en el comienzo de la temporada 2021-2022. (D)