La estadounidense Serena Williams, que disputará en Wimbledon (27 junio-11 julio) su primer torneo en individuales desde hace casi un año, reconoció este sábado en conferencia de prensa que no sabía cómo reanudaría su carrera ni en qué estado lo haría.

“No me retiré. Necesitaba curarme física y mentalmente, no tenía planes, es sólo que no sabía cuándo realizaría mi regreso y en qué estado regresaría”, explicó la tenista con 23 títulos de Grand Slam, de 40 años.

Serena no juega en simples desde su abandono en primera ronda del Grand Slam sobre hierba el año pasado ante la bielorrusa Aliaksandra Sasnovich, y explicó que no quería terminar con ese recuerdo su historia en Wimbledon, un torneo que ha conquistado en siete ocasiones desde su primera aparición en 1998.

“Eso fue una gran fuente de motivación”, aseguró.

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“Wimbledon no fue fácil el año pasado. Tuve la impresión de estar lesionada la mayor parte del año. Y después me lesioné en el muslo. Intenté jugar en Nueva York, di todo lo que tenía, cada día, para estar preparada o en todo caso para intentar estarlo. Pero acabé comprendiendo que no lo lograría. Entonces colgué mis raquetas el tiempo para curarme”, relató.

La menor de las hermanas Williams pudo entrenarse en la pista central de Wimbledon, la misma que abandonó entre lágrimas el año pasado, ya que, contrariamente a la tradición, los organizadores autorizaron entrenamientos en la pista para hacer la hierba menos resbaladiza en las primeras rondas.

Serena explicó además que a mediados de mayo había decidido su regreso a Wimbledon. En vistas a ese regreso disputó el torneo de Eastbourne en dobles junto a la tunecina Ons Jabeur (3ª del mundo en individual).

Luego de haber caído al puesto 1.204 del mundo, Serena Williams, que sueña aún con conquistar un 24º título de Grand Slam para igualar el récord absoluto de Margaret Court, recibió una invitación para jugar Wimbledon. En primera ronda se enfrentará a la francesa Hamony Tan (113ª). (D)