Luisa Valverde (30 años) no quiere distracciones. Tiene claro que la lucha olímpica -categoría de 53 kilogramos- es su principal fortaleza y que en París 2024 puede estar su oportunidad de alzarse con una medalla olímpica. A la riosense se la ha vinculado con la modalidad combat jiu-jitsu porque el próximo 10 de diciembre va a competir en el torneo IBI 4, en Guayaquil; esto sumado a que en el 2020 comenzó a entrenarse en jiu-jitsu. Pero Valverde, toda vez que reconoce que la lucha es una de las bases de las artes marciales mixtas (MMA), explica que por ser “una chica determinante” en ningún momento se ha puesto a pensar en convertirse en una peleadora que aspira a llegar a UFC (Ultimate Fighting Championship), compañía donde el manabita Marlon Vera y el orense Michael Morales tienen contrato.

La lógica le dice a la de Babahoyo que debe seguir enfocada en clasificarse a París y conquistar la medalla que le hace falta. Frente a cualquier duda, su estado de WhatsApp avisa: “París 2024. Lo creo, lo puedo, lo lograré”. La múltiple campeona nacional en las diversas categorías, campeona panamericana juvenil, campeona panamericana sénior por varias ocasiones, medallista mundial juvenil, campeona en Juegos Sudamericanos, medallista en Juegos Bolivarianos, ganadora de diploma en Tokio 2020 y dueña de un importante quinto puesto en los Mundiales de Lucha de Oslo 2021, conversó con EL UNIVERSO y dio un adelantó de su calendario 2022 que se va a iniciar con una base de preparación en Ucrania.

Culmina un curso 2021 muy exitoso para usted y el país en materia deportiva, ¿qué se viene en el 2022?

Creo que fue un año excelente con la participación en Juegos Olímpicos y el histórico quinto puesto en el mundial a nivel sénior. Ahora voy a participar en el IBI (torneo de combat jiu-jitsu) que es algo muy diferente a mi deporte, pero también estoy practicando jiu-jitsu. Estoy en la academia Predador. En lo que corresponde a mi disciplina, el 2022 tengo planificado empezar con una base de preparación en Ucrania con mi entrenador, Joan Blanco (cubano). Eso es con aporte del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE). En la actualidad soy quinta del ranking mundial y con esa participación en el segundo ranking series del año seguiría en el escalafón de las mejores del mundo. Todo esto me sirve de preparación para el Panamericano que es clasificatorio a los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, de ahí vienen los Juegos Bolivarianos, Juegos Sudamericanos. Se viene un año supercargado.

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¿El IBI 4 va a ser su primer torneo diferente a la lucha?

Claro. (Aunque) Ya he participado en competiciones de jiu-jitsu. Pero el IBI va a ser otra transición de la lucha al combat jiu-jitsu. No he pensado en MMA, muchas personas me han dicho que me motive a practicar (otro deporte de) combate, pero todavía no lo pienso. Creo que mi compañera Lucía (Yépez) sí tiene carácter para hacerlo. Yo todavía no, pero puedo pensarlo en el camino; creo que sí soportaría golpes de puño.

El combat jiu-jitsu es una modalidad de combate que combina el reglamento de BJJ con golpes a mano abierta, en un nexo entre el juego de suelo con las artes marciales mixtas. ¿Es larga la transición desde la lucha?

Creo que tengo un poco de beneficio porque a mí me favorece mucho los derribos que hago en la lucha, así que la estrategia con el entrenador es que yo derribe y comience a dar golpes. La adaptación creo que la tengo, porque nosotros la lucha la basamos mucho en la resistencia, porque trabajamos muy rápido; en cambio, el jiu-jitsu es un poco más pasivo, pero genera fuerza también. En jiu-jitsu siempre he realizado una técnica de lucha y enseguida busco la finalización. En el IBI 4 queremos dar un buen espectáculo.

En lo que respecta a lucha olímpica, ¿va a mantenerse en la división de 53 kilogramos?

Sí; quiero llegar a París 2024 en los 53 kg, pensamos que después del mundial en el que participó nuestra compañera Lucía Yépez iba a haber una reunión de la United World Wrestling (organismo que dirige la lucha a nivel internacional) en la cual se preveía establecer este nuevo ciclo nuevos pesos, pero no pasó. Tengo una trayectoria grande en los 53 kg y sé lo que conlleva si subo de peso. No me conviene subir a 57 kg.

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Luisa Valverde (roja) se enfrentó a Bolortuya Bat-Ochir, de Mongolia, en su duelo de cuartos de final de lucha libre de 53 kg de los Juegos de Tokio 2020 el pasado agosto. Foto: Archivo

¿Tiene los documentos en regla para viajar a Europa?

Pienso irme el 15 de enero con mi entrenador (Joan Blanco) siempre y cuando me salga todo correcto en el trámite de la visa para primero ir a Estados Unidos y de ahí salir a Ucrania. El campamento en Ucrania se inicia el 31 de enero y concluye el 23 de febrero, y el 24 ya estaríamos compitiendo en el segundo ranking series del año.

Sabemos que la liga Combate Global está mirando a Ecuador en busca de peleadoras de MMA, por eso el pasaporte estadounidense es un requisito fundamental.

Los trámites de visa le corresponden al Ministerio del Deporte o Comité Olímpico. En este caso el COE me va a ayudar para ir a Ucrania para poder ir a EE. UU. antes de llegar a Ucrania. Tengo el pasaporte oficial de deportista, pero me hace falta un sello y estamos esperando que el ministerio haga el trámite correspondiente.

Varios artistas marciales que representan al país en México y Estados Unidos tienen su base del MMA en la lucha olímpica. ¿Eso a usted como luchadora no le quita el sueño por llegar a UFC u otra liga grande de Estados Unidos?

Creo que no. He sido una chica determinante. Cuando me dijeron lo del torneo de combat jiu-jitsu dije sí sin saber qué era y en el camino voy empapándome, y lo haría bien. Tenemos a Michael Morales (peso wélter), Christian Alquinga (peso ligero), Emiliano Linares (peso pluma), Marlon Chito Vera (peso gallo) también estuvo un tiempo entrenando con nosotros en el estadio Modelo, los hermanos Andrés y Adrián Luna Martinetti (peso pluma) han entrenado en Durán. Todos buscan esa base de lucha porque ha sido fundamental para ellos. (Yo) Ya teniendo esa base y aprendiendo boxeo y con lo que tengo de jiu-jitsu puedo ya implementar el MMA; pero paso a paso porque estoy enfocada en llegar a París porque tengo mi revancha de conseguir mi medalla olímpica que me hace falta. Si me queda tiempo me meto en otro deporte.

¿Es verdad que le llovía el apoyo, porque luego de su desempeño en los Juegos Olímpicos hasta exfuncionarios públicos de deporte decían que ellos eran responsables de su actuación en Tokio?

Se habló mucho después de la participación de Richard (Carapaz) y eso generó mucha controversia porque nosotros podíamos hablar lo que podíamos decir. Ha sido fantástico porque así nosotros hemos reclamado nuestros derechos, a veces nos escondíamos y nos callábamos por miedo a represalias. Pero depende del deporte, en este caso a lucha el COE nos apoyó con una base de entrenamiento previamente para Tokio 2020, nos pagó en Rusia una preparación y pudimos llegar en excelentes condiciones a los Juegos. En ese entonces estaba otro ministro de Deportes, pero yo mucho antes de mi clasificación a Tokio 2020 ya estaba en contacto con Sebastián Palacios (actual ministro), y desde ahí hasta ahora he tenido buena relación con el ministerio. Han dicho que nuestro deporte es priorizado. Con el nuevo presidente del COE, capitán Jorge Delgado, también hemos sentido apoyo.

¿Los deportistas además de un representante en el directorio del COE deberían tener más presencia?

En este caso el presidente es una gloria de nuestro deporte. Para mí fue excelente que la directiva sea escogida por un exdeportista. Tenemos también dos exdeportistas como representantes en el directorio y creo que nos van a defender.

Los deportistas siempre dicen “necesitamos más apoyo”, ¿pero qué mismo es más apoyo según ellos?

Creo que no solo se debería depender de la plata del Ministerio del Deporte, también existe la autogestión para poder ayudar al deportista. Se enfrascan de que está el deporte del plan de alto rendimiento y siempre quieren apoyar solo al alto rendimiento, pero hay deportistas que no pertenecen al proyecto de alto rendimiento. Creo que es ahí donde deben hacer la autogestión para que los deportistas salgan, comiencen a ganar sus medallas y pertenezcan al plan. A veces se le niega viáticos al atleta, dicen que no hay (fondos), dicen que el ministerio no ha dado suficiente dinero, cuando nosotros en realidad sabemos cuántos recursos llegan, pero ellos no nos dicen cuánto llega. Ya debe terminarse el maltrato al deportista y la falta de apoyo. (D)