La nadadora estadounidense Anita Álvarez protagonizaba este miércoles el momento más dramático del Mundial de Natación de Budapest. Perdió el conocimiento dentro del agua al acabar su ejercicio de ronda preliminar y su entrenadora, la española Andrea Fuentes, no lo pensó dos veces y se lanzó a salvarla después de ver que los socorristas no se acercaban.

Anita Álvarez, integrante del equipo de Estados Unidos, en el fondo de la piscina. Foto: AFP

Fuentes, la nadadora más laureada de la historia de la natación española, con tres platas y un bronce olímpico, 13 medallas mundialistas y 11 medallas en europeos, habló con el programa TuDirás de RAC 1 y al El partidazo de COPE sobre este suceso.

Foto: AFP

El española explicó a RAC1: “Ha sido muy intenso, al acabar todo estaba bien. Los médicos le han tomado las constantes vitales y todo estaba bien, tenía el corazón y la presión normales, pero el tema es que no respiraba. Creo que ha estado dos minutos al menos sin respirar porque tenía los pulmones llenos de agua, pero la hemos podido llevar a un buen sitio, ha vomitado el agua, tosido y ya está, pero ha sido un buen susto”.

“Estoy que no me lo creo. Ha sido apoteósico, Anita no respiraba. He intentado despertarla a bofetadas y abriéndole la mandíbula”, añadió la entrenadora, quien se hizo cargo del equipo de Estados Unidos en la modalidad de sincronizado en 2019, al programa El partidazo de COPE, publica diario Mundo Deportivo.

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Foto: -- OLI SCARFF

Andrea fue rápidamente consciente de que algo no iba bien con Álvarez: “Normalmente, cuando acabas una coreografía lo primero que quieres es respirar. Yo vi que ella se iba hacia el fondo y eso no es normal. Me he dicho que no era normal. Llamé a los socorristas para auxiliarla, pero no reaccionaban. Nadie venía y me lancé al agua. Nadé hacia ella lo más rápido que pude, creo que he nadado lo más rápido de mi vida, ni cuando era medallista olímpica, y al final la cogí. Estaba ya en el suelo. No respiraba”, y a la hora de buscar una causa a lo sucedido ella recordaba que “los deportistas ponemos el cuerpo al límite, ha descubierto hoy dónde está su límite”.

Andrea, que estuvo toda la tarde del miércoles con Anita, reconocía que esta no es la primera vez que su nadadora pasaba por una situación similar. “En otra ocasión también tuve que socorrerla, pero no fue tan grave”.

Por fortuna, “los médicos insisten en que todo está bien. El jueves a dormir todo el día y después ella tiene la final por equipos. Quiere nadar y marchar de Budapest con la cabeza bien alta. Todo el mundo la está animando para que lo haga”. (D)