El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) intimó a Independiente de Avellaneda a cancelar una deuda cercana a los 1,5 millones de dólares correspondiente al caso del mediocampista ecuatoriano Fernando Gaibor, un conflicto que vuelve a golpear a la institución en el plano económico y administrativo.
De acuerdo con la resolución del organismo internacional, el Rojo dispone de un plazo de 30 días para abonar el monto establecido.
En caso de no cumplir con el pago, Independiente será sancionado con una inhibición que le impedirá inscribir nuevos jugadores, una medida que comprometería seriamente su planificación deportiva de cara al próximo mercado de pases.
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El fallo del TAS representa un nuevo dolor de cabeza para el club de Avellaneda, que ya arrastra una situación financiera delicada y ahora se ve obligado a encontrar una salida inmediata para evitar consecuencias deportivas más severas.
La posible imposibilidad de reforzar el plantel supondría un golpe directo a las aspiraciones del equipo, tanto a nivel local como internacional.
El caso Gaibor, que parecía archivado, vuelve así al centro de la escena y reaviva la preocupación en Independiente, que está contra el tiempo y obligado a cumplir con la resolución internacional si pretende mantener operativa su capacidad de incorporar futbolistas y evitar un nuevo conflicto institucional. (D)




