El próximo Campeonato Sudamericano de Atletismo, que se realizará desde este 29 al 31 de mayo próximo en la pista del estadio Modelo Alberto Spencer Herrera, obligó a replantear el programa de viaje para las selecciones participantes y, en especial, a la delegación argentina, que luego de renunciar a ser sede del certamen regional, sus autoridades deportivas tuvieron dificultades para mantener el número de deportistas que viajarán a Guayaquil.

En ese sentido, el diario La Nación, de Argentina, recoge cómo fue que un youtubero de ese país hizo una campaña en redes sociales que tuvo eco y pudo conseguir que se mantenga el número de 50 deportistas que inicialmente estaban inscritos para el certamen regional.

Según detalló el periódico en su página digital (https://www.lanacion.com.ar), la decisión del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), que otorga becas y viáticos a deportistas olímpicos y de máximo nivel, de recortar la nómina de 50 a 17 atletas al equipo argentino que participará en el Sudamericano de Guayaquil, por una insuficiencia logística, fue un mazazo para los competidores, pues ese torneo es considerado crucial para varios participantes ya que algunos intentarán acceder a los Juegos Olímpicos de Tokio; otros, ya clasificados, necesitan entrenarse compitiendo, y algunos procurarán alcanzar un lugar en los mundiales del próximo año.

Indignados, los atletas, incluso algunos que quedaron entre los 17 seleccionados para viajar, salieron a exponer su voz en las redes sociales y en los medios de comunicación. Consiguieron que un influencer, Santiago Maratea, lograra dos enormes beneficios: un costo menor de traslado en chárter, de 99.000 dólares en lugar de 160.000, y gran parte del dinero necesario para alquilar el avión, gracias a una colecta entre sus 1′400.000 seguidores. El monto obtenido por Maratea era de 10′500.000 pesos (111.459 dólares), ya superior a los 9′850.500 pesos (104.564,72 dólares) necesarios para cubrir el gasto del chárter.

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El revuelo por la situación provocó que el Enard publicara un texto para explicar su procedimiento; más tarde, en declaraciones al diario Olé, la secretaria de Deportes de la nación, Inés Arrondo, criticó al Comité Olímpico Argentino. Y por último, el presidente de la Confederación Argentina de Atletismo (CADA), Daniel Marcelino Sotto, brindó su versión para la Nación.

En una nota pública enviada a la CADA, el Enard sostiene que apeló a sus criterios, consensuados con la Confederación, y que siempre procuró el diálogo, pero que la decisión final sobre la conformación del equipo fue suya. “Se prioriza a los deportistas clasificados y a los que podrían acceder a una clasificación olímpica para Tokio. [...] Nos chocamos con la realidad, más allá del voluntarismo. No se consiguen plazas en los escasos vuelos autorizados y no hay posibilidad de ubicar”, expresó el Enard, aludiendo a las dificultades de trasladar por vía aérea a decenas de personas en medio de las restricciones por la pandemia.

Además, la nota del Enard hace una crítica fuerte a la dirigencia del atletismo. “Nos resulta lamentable que los atletas y los técnicos no hayan sabido estas cuestiones, ya que en el marco de una sociedad que vive momentos tan difíciles, exacerbar los ánimos, buscar falsos enemigos y perder de vista el aporte sistemático que ha significado el Enard para nuestro deporte en general y para nuestros atletas en particular… no parecen la mejor de las políticas de conducción”.

Por su parte, Sotto, el presidente de la Confederación de Atletismo, manifestó que fue una sorpresa la decisión del Enard de reducir la delegación de 50 a 15 deportistas, que finalmente son 17. “El Enard nos había mandado una lista con los nombres que consideraba debían viajar. Nosotros no aceptamos y mandamos los nombres que considerábamos. Nos mantuvimos firmes y disconformes, ya que una competencia sudamericana va más allá de la clasificación para Tokio. Apunta al desarrollo del atleta, del atletismo, y mira al futuro. No ir limita la proyección deportiva”, argumentó Sotto, que no se pronunció sobre la versión del Enard de que la Confederación había rechazado ese chárter más accesible.

En tanto, Arrondo, la titular de la Secretaría de Deportes, explicó que el Enard es compuesto 50% por su dependencia y 50% por el Comité Olímpico Argentino (COA) y responsabilizó a este último por la situación, ya que en este momento ejerce la presidencia del Enard.

¿Cómo habían recibido los atletas la novedad? “Esto nos afecta mucho deportiva y psicológicamente. Estamos todos pasando por un estrés muy grande, sin dormir, angustiados. Pasamos muchos años de esfuerzo, revalidando marcas, aumentando esfuerzos en pos de nuestros objetivos, y de un día al otro nos cambió el panorama. Cuando me lo dijeron no paré de llorar, hasta que me di cuenta de que había que salir a alzar la voz y hacernos escuchar”, narró Iara Capurro, lanzadora de disco y de bala.

El campeonato Sudamericano de mayores iba a desarrollarse en Buenos Aires del 14 al 16 de mayo. Estaban quienes buscarían su pasaje a Tokio y los que irían a conseguir puntos sudamericanos con miras al próximo año. Otros se proponían marcas específicas, y muchos pretendían competencia y experiencia para seguir desarrollándose. Sin embargo, por el avance de la segunda ola del virus, el Gobierno canceló la localía y tampoco autorizó otra sede en el país. Así fue como varias opciones fueron evaluadas por parte de la Confederación Sudamericana de Atletismo, hasta que finalmente se decidió que Guayaquil se convirtiera en sede del 29 al 31 de mayo. (D)