La FIFA abrió este miércoles 1 de abril, la cuarta y última fase de venta de entradas para el Mundial 2026, a poco más de dos meses del inicio del torneo. Los boletos están disponibles a través de su portal oficial bajo el sistema de “primero en llegar, primero en ser atendido”, y se venderán hasta el final del campeonato, previsto para el 19 de julio.

Para acceder, los usuarios deben ingresar a una sala de espera virtual antes de poder comprar, debido a la alta demanda. Al ingresar a la sala de espera, la FIFA indica que tras una cuenta regresiva se habilita el botón “Entrar” por cinco minutos y recomienda no salir de la página para no perder el turno.

Además, la FIFA informó que las entradas se liberarán progresivamente, incluso para partidos que se jueguen el mismo día, lo que mantiene abierta la posibilidad de conseguir boletos hasta última hora.

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En fases anteriores, la demanda fue masiva: más de un millón de entradas se vendieron entre enero y febrero, tras registrarse cerca de 500 millones de solicitudes. Considerando los 16 estadios del torneo en Estados Unidos, México y Canadá, se estima que se comercializarán alrededor de siete millones de boletos.

Los precios del Mundial 2026 varían mucho según el partido, la fase y la ubicación:

Entradas más baratas: desde 60 dólares (categoría especial para aficionados/casi sold out).

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Fase de grupos (aprox.): desde 475 hasta más de 2.700 dólares según categoría.

Fases finales (aprox.):

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  • Octavos: desde unos 320 – 765 dólares
  • Cuartos: desde 650 – 1.270 dólares

Final del Mundial: entre 2.000 y más de 6.700 dólares

Además, en reventa los precios pueden superar incluso los 4.000 dólares o más para partidos importantes. Es decir, el rango va desde $60 hasta más de $6.700, dependiendo del partido y la demanda.

Organizaciones como Football Supporters Europe han denunciado precios elevados y procesos de compra poco transparentes, incluso llevando el caso ante instancias europeas. Pese a ello, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió los valores argumentando que responden a una demanda “muy alta”, mientras la plataforma de reventa -que permite a aficionados fijar sus propios precios- también sigue siendo objeto de críticas. (D)