Según el diario suizo Le Temps, tres corredores del pelotón del Tour intentan comprender el origen de los ruidos sospechosos que salen de las ruedas de determinadas bicis y también la naturaleza de algunas bebidas que se consumen en secreto.

Desde el anonimato, uno de ellos señaló que escucha “sonidos metálicos y muy extraños” procedentes de las ruedas traseras de cuatro equipos: el UAE de Tadej Pogacar, el Deceuninck de Mark Cavendish, el Jumbo de Jonas Vingegaard y el Bahrain, que recibió el miércoles la visita de los gendarmes en la investigación preliminar abierta por los tribunales de Marsella, publica diario AS de España.

Así se describió esta sospecha: “Se trata de un ruido metálico, como una cadena mal ajustada. Ya no hablamos de un motor en las bielas o de un sistema de electroimán en las llantas de las ruedas, sino de un dispositivo escondido en el buje. Energía a través de los frenos. La inercia se almacena como en la F1”.

Otra, los bidones (botellas con líquidos) que reciben algunos ciclistas en las partes finales de las etapas: “Los que lo hacían nos dijeron que no sabían lo que bebían, pero que no fuimos los primeros en realizar esa pregunta”.

Las cetonas (queman grasa para sacar energía) y los hidrogeles Maurten (permiten una mayor conducción de azúcares) están en boca de todos. (D)