La selección de República Checa se clasificó al Mundial 2026 tras empatar a 2 con Dinamarca y ganar 3-1 en la tanda de penales, en una repesca disputada en Praga. El equipo checo selló así su regreso a una Copa del Mundo veinte años después y volvió a hacerse fuerte desde los once metros, apenas cinco días después de haber superado otra serie por esa misma vía.