Con la euforia de recibir el trofeo de campeón de la Ligue 1, pero con la incertidumbre por el estado de Ousmane Dembélé, que salió tocado, el PSG perdió 2-1 ante el Paris FC, última prueba antes de la final de la Champions el próximo 30 de mayo ante el Arsenal.
Sin nada en juego a nivel clasificatorio, los hombres de Luis Enrique sufrieron su sexta derrota de la temporada en la Ligue 1 ante sus vecinos en el estadio Jean-Bouin, aledaño al Parque de los Príncipes, ante un Paris FC que ya había eliminado al PSG en los dieciseisavos de la Copa de Francia.
Tras adelantarse gracias a Bradley Barcola (50 min), el PSG vio cómo dos goles de Alimamy Gory (76 min y 90+4 min) daban la vuelta al resultado.
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En el minuto 27, su estrella y balón de oro Ousmane Dembélé pidió el cambio por unas molestias físicas.
Se trataría de una “contractura”, según una fuente cercana al vestuario, y el delantero francés habría sido sustituido por precaución. Se someterá a pruebas el lunes para conocer con precisión el alcance de la lesión.
“Nada que decir sobre Ousmane; tendremos que esperar a mañana (lunes) para saber exactamente, pero creo que es solo cansancio”, tranquilizó Luis Enrique en rueda de prensa.
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La única buena noticia de la noche: Bradley Barcola puso fin a una sequía de dos meses al marcar su undécimo gol de la temporada, convirtiéndose así en el máximo goleador del club en la Ligue 1 por delante de Dembélé (10).
El extremo internacional francés, solo en el área y servido por el español Fabián Ruiz, empujó sin dificultad el balón a la portería del antiguo arquero del PSG Kevin Trapp (50 min).
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Tras entrar en la segunda parte, Gory empató primero con un sutil taconazo tras ser bien asistido por un centro de Pierre Lees-Melou. Luego culminó un contraataque eficaz iniciado por Maxime López e Ilan Kebbal.
Y para rematar la mala noche del PSG, una hora antes del partido, los campeones de Francia celebraron su 14.º título de una forma extraña. En un rincón del estadio Jean-Bouin, a los pies de la grada de sus ultras, y sin verdadero entusiasmo ni efervescencia.
En una 34.ª y última fecha en Francia con pocas incógnitas que despejar, el Lyon (4.º), que cayó goleado 4-0 por el Lens (2.º), disputará la ronda preliminar de la Liga de Campeones, mientras que el Niza (16.º) deberá jugarse la permanencia en la élite en un doble duelo ante el Saint-Étienne, vencedor del repechaje de la Ligue 2.
Sí estará de manera directa en Champions el Lille (3.º), pese a perder 2-0 contra un Auxerre al que los tres puntos le dieron la permanencia.
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Y el Olympique de Marsella termina su decepcionante campaña en quinta posición, con el consuelo de clasificarse para la Liga Europa de la próxima temporada tras su victoria en casa por 3-1 ante el Rennes.
Otro grande del fútbol francés como el Mónaco, derrotado 5-4 en Estrasburgo, deberá esperar a una victoria del Lens en la final de la Copa de Francia ante el Niza para sellar su boleto a la próxima Conference League, la tercera competición europea.
Sin nada en juego en el plano deportivo, el Nantes-Toulouse fue suspendido luego de que los aficionados del Nantes invadiesen el terreno de juego y lanzasen bengalas.
Nantes, 17.º y ya descendido a la Ligue 2, y Toulouse, 10.º y sin nada en juego, iban igualados a cero en el minuto 22, cuando unos aficionados de la tribuna Loire invadieron el césped del estadio de la Beaujoire, lo que llevó a la árbitra Stéphanie Frappart a enviar a los jugadores a los vestuarios. (D)



