El futuro de Cristiano Ronaldo ha sufrido un nuevo giro después del lamentable inicio de temporada del United, marcado por la humillante derrota contra el Brentford por 4-0. Además, el Brighton ya tumbó a los de Ten Hag. La decisión del United sobre Cristiano ha cambiado en las últimas horas. El pasado 12 de agosto el diario As explicaba que el club de Old Trafford se había negado a negociar un traspaso por motivos deportivos y económicos. A ello se sumaba que, por entonces, los interesados no habían querido poner toda la carne en el asador. Pero el terremoto de Brentford y la situación de aislamiento interno rodea al portugués en el vestuario ha cambiado la inercia. Ahora el United no ve con malos ojos la marcha de Cristiano, en un intento también de suavizar el ambiente.

A partir de ahí, sigue habiendo una obsesión que condiciona cualquier movimiento. Cristiano, a sus 37 años, no quiere dejar pasar un año sin seguir escuchando la sinfonía de la Champions League y eso ocupa a su agente Jorge Mendes. En este momento, según ha podido saber As, al portugués le quedan dos vías de escape abiertas. Por un lado, la del Borussia Dortmund. El club de Westfalia vio cómo lamentablemente su gran fichaje, Sebastien Haller, tendrá que estar un periodo de baja para someterse a tratamiento por un tumor testicular. El Borussia ha encontrado una solución de urgencia con el fichaje de Modeste, pero el robusto delantero de 34 años no es una garantía como lo puede ser Cristiano. Hay contactos.

Además, la otra vía abierta que queda en este momento, es la del retorno a casa. La del Sporting de Portugal. El histórico club lisboeta está de vuelta. Ganó la liga portuguesa en la penúltima edición y desde entonces se viene hablando del retorno de Cristiano. Ahora espera al día 25 de agosto apostado en el bombo tres de la máxima competición continental. Cristiano inició allí sus pasos y sería darle un bonito final a una impresionante trayectoria. También hay obstáculos a sortear como encajar su salario en un ajustadísimo mercado como el portugués e incluso terminar de convencer a Rúben Amorim, el hombre-milagro del Sporting y en torno al que gravita todo en el club verdiblanco. No obstante, no se puede despreciar tampoco la influencia de un Mendes que acaba de cerrarle al Sporting un negocio de 45 millones fijos más cinco en variables por el traspaso de Matheus Nunes al Wolverhampton. Más el 5 % de una futura plusvalía.

A pesar de que Erik ten Hag venía insistiendo en que no iba a dejar salir a Cristiano, la situación ha cambiado drásticamente. Los miembros más veteranos del club están alarmados por cómo han desaparecido tan rápido las buenas sensaciones del tour de pretemporada por Tailandia y Australia, en la que el United cosechó tres victorias y sólo un empate.

Así pues, Cristiano está considerado ahora por el club como una “presencia negativa” en el equipo. De hecho, según han publicado diferentes medios ingleses, el delantero no ha ocultado el hecho de que se quiera marchar y en los últimos días ha comido sin sus compañeros en el comedor de Carrington. Además, las derrotas consecutivas ante el Brighton y el Brentford no han hecho más que avivar el clima de tensión en torno a Cristiano, con contrato en el United hasta el verano de 2023. (D)