El Manchester United tuvo una noche llena de errores individuales, y que ninguna jugada personal le salía de manera correcta. Todo empezó con el fallo de David De Gea que de un disparo fácil le otorgó el 1-0 al Brentford.

A los 10 minutos del primer tiempo, Josh Da Silva decidió patear desde afuera del área, el disparo parecía débil y fácil de atajar para el golero, lo que sorprendió a todos cuando vieron que el tiro había superado al arquero y había sido gol.

De Gea puso débil las manos y separadas de su torso, entonces el balón se le fue de las manos y llegó a las redes, lo que empezó la algarabía de los hinchas. Ese fallo fue el inicio de una dura noche que le esperaba al arquero español y a todo su equipo, los que se fueron al entretiempo perdiendo 4-0.

Finalizado el encuentro el madrileño pidió realizar la entrevista post-partido en la que expresó “le he costado los tres puntos a mi equipo con mis dos errores. Después de los errores fue muy duro para el equipo seguir jugando”. (D)