Tal vez los dos ejemplos más claros de descuido que permiten formarse una idea de la relevancia que el deporte ha tenido para el gobierno de Lenín Moreno son los relacionados con las penurias soportadas por los marchistas Glenda Morejón y Jonathan Amores en dos certámenes internacionales. La imbabureña representó al país en el Mundial Prejuvenil de Kenia 2017, donde fue medallista de oro pese a competir con zapatos con huecos.

El andarín pichinchano se quedó sin dinero para volver de México, donde logró bronce en la Copa Panamericana, en abril del 2019. Es más, Amores tuvo que hacer una rifa para ir a la prueba en Lázaro Cárdenas (Michoacán). Tras ganar su presea subió a una red social un video en el que expresaba su felicidad y su gratitud a quienes lo apoyaron. En este último orden solo citó al Proyecto Fénix (que lidera de forma particular Cayambe, con varios atletas), pero no a autoridad deportiva alguna. “No más rifas ni zapatos rotos”, protestó el mítico Jefferson Pérez hace tres años.

El régimen de Moreno nombró para hacerse cargo del Ministerio del Deporte a alguien con quien tiene parentesco político: Andrea Sotomayor. Egresada de Economía Agrícola, en una entrevista en una radio quiteña, en julio del 2019, negó el parentesco político con el presidente de la República: “No hay relación familiar”, dijo. Fue presentada, el 24 de mayo de 2017, como “una deportista de élite” y “una persona que conoce muy bien el deporte nacional ya que fue dirigente de Alto Rendimiento de las Federaciones de Hockey y Patinaje, así como Hockey sobre césped”. Pero su experiencia previa en la dirigencia deportiva se reducía a casi un lustro.

Desaparece el Mindeportes

Otro ejemplo de la trascendencia del aspecto deportivo en cuatro años de gobierno de Moreno se evidencia en la fusión, en abril del 2018, del Mindeportes con el de Educación; este último se encargaría de absorber todas las funciones del ámbito deportivo. Y “con el Decreto 438 firmado el 14 de junio, el presidente de la República dispuso la creación de la Secretaría del Deporte”, dice la web de esa entidad pública, a cargo de Sotomayor.

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En el balance de cuatro años Jacobo Bucaram, expresidente del Comité Olímpico (COE), dice que “sepultaron el deporte universitario, desaparecieron el voluntariado deportivo y desconocieron a dirigentes con resultados importantes. Se declararon operadores del deporte sin conocimiento de causa e intervinieron de manera arbitraria a muchas instituciones. Han fracasado y ahí están las protestas de gran cantidad de deportistas”.

Andrea Sotomayor, en agosto de 2019, durante un recorrido en el descuidado estadio Modelo Alberto Spencer Herrera. Foto: Archivo

Para respaldar la labor del Gobierno y de la Secretaría abundan las cifras en los portales oficiales. Que se construyeron 57 canchas deportivas en el parque Samanes, por $ 86 millones, para la práctica de fútbol, básquet, voleibol, tenis, handball, entre otras disciplinas. Que “el presupuesto” de esa cartera “para el ejercicio económico 2020 fue de $ 70′995.901,57, el cual tuvo una ejecución presupuestaria del 94,64%”. Que está “garantizada la preparación óptima de los deportistas ecuatorianos seleccionados dentro del ciclo olímpico”.

Algunas cifras oficiales

O que “se han invertido $ 78.807,13 para “implementar actividades deportivas mediante clases guiadas por personal técnico en el territorio nacional, dirigido a niños, niñas, adolescentes y adultos convencionales y con discapacidad, incentivando el uso adecuado del tiempo libre, de septiembre a diciembre del 2020”. O $ 79 millones de presupuesto para el deporte en el 2019, “y no solo para Alto Rendimiento, sino deporte formativo, proyectos sociales y la parte administrativa, que se ha reducido”.

Y que además se promovió “la práctica de la actividad física con el fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de la población durante la fase de confinamiento y desconfinamiento provocado por el COVID-19 a través de actividades físicas y recreativas” con un presupuesto de $ 337.768,31 y que hubo “57.383 beneficiarios presenciales (marzo 2020) y 21.178 beneficiarios online (diciembre 2020)”.

Esas cantidades lucen pequeñas comparadas con las dadas cuando se reveló el proyecto deportivo más ambicioso del morenismo: ser la sede del Mundial de la FIFA en el 2030. “Creer que Ecuador no puede hacer un Mundial es un poco corto de visión porque podemos hacer todo lo que queremos hacer”, recriminó Sotomayor a quienes no compartían el entusiasmo oficial. Asumió que en serio era realizable la propuesta hecha por Moreno, el 7 de septiembre de 2019 a Iván Duque, presidente de Colombia, y a Martín Vizcarra, entonces mandatario de Perú: organizar la Copa del Mundo de la FIFA con esos países.

‘Sí es posible’ el Mundial 2030

La funcionaria de un régimen que envió a una marchista a competir con zapatos con hueco a un Mundial dijo sobre pedir la sede, entre otras cosas útiles para tener una referencia del enfoque de la Secretaría respecto a las prioridades: “Calculamos unos $ 3.000 o $ 4.000 millones (para obras mundialistas) y tenerlos en 10 años. Ya se hizo un análisis con el Ministerio de Finanzas y sí es posible. Hay que ir poco a poco para salir con felicidad en el Mundial” del 2030.

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“Hay que analizar todos los pedidos de la FIFA y la situación del país en cuanto a esos requerimientos. Tendremos que ver temas de viabilidad y hotelería; en un análisis preliminar vemos que no estamos tan lejos”. También: “Se ha pensado en la remodelación del estadio Atahualpa, Modelo, los de Emelec y Barcelona, Liga. Hay que analizar la situación de esos escenarios y cuánto hay que invertir. La FEF trabaja en un proyecto para remodelar el Atahualpa”.

Los reales candidatos

Incluso, pese a las críticas de varios presidentes de federaciones ecuatorianas por deporte y de asociaciones provinciales, Sotomayor anticipó que “la Conmebol ve con buenos ojos” la candidatura tripartita para la Copa del Mundo de la FIFA del 2030.

Lo real es que tres meses antes de los discursos de Sotomayor, el 19 de junio de 2019, la Conmebol, a través de su presidente Alejandro Domínguez presentó oficialmente lo que llamó “el sueño sudamericano del Mundial 2030: la postulación oficial de Uruguay, Argentina, Paraguay y Chile para organizar el certamen de balompié más importante del planeta.

Otro tema pendiente tiene en este Gobierno que ver con el resultado, que hasta hoy no se informa, de la intervención estatal a la Federación Deportiva del Guayas. El 16 de enero del 2019, la Secretaría del Deporte, vía redes sociales y también en su página web oficial, informó “que en uso de sus atribuciones enmarcadas en la ley, resolvió intervenir a la Federación Deportiva del Guayas por haberse determinado la causal establecida en el literal c) del artículo 165 de la Ley del Deporte, Educación Física y Recreación, norma que dispone que esta cartera de Estado podrá intervenir el organismo cuando “exista peligro inminente de daño al patrimonio estatal deportivo”.

Además, con la intervención del Estado “el directorio de Fedeguayas queda cesado en funciones”. Así Pierina Correa, que presidía el organismo provincial, fue removida. Aquella medida se aplicó luego de una serie de reportajes publicados en Diario EL UNIVERSO, entre septiembre y octubre del 2018, en los que se demostró el alto grado de destrucción y abandono de escenarios como el estadio Modelo Alberto Spencer, el coliseo Voltaire Paladines Polo (hoy readecuados), el complejo náutico Los Cuatro Mosqueteros, la Piscina Olímpica, el estadio Yeyo Úraga, entre otros, alquilados para ser usados conciertos artísticos, eventos políticos y religiosos.

De la intervención, nada aún

¿Qué informe recibió la Secretaría del Deporte de los interventores que designó para conocer qué sucedió en Fedeguayas? No hubo respuestas directas cuando a Sotomayor se le consultó acerca del caso. “No nos corresponde realizar auditorías a los organismos deportivos que reciben fondos del Estado, sino a la Contraloría General. La entidad que lleva adelante investigaciones es la Fiscalía General. Aún así, los interventores solicitaron a Contraloría un examen especial y depende de ellos”, dijo el 3 de noviembre del 2020.

En la misma fecha; ¿Por qué tarda en hacerse pública la auditoría a la FDG?, se le consultó. “Hicimos, en su momento, un pedido a Contraloría y no se han pronunciado. Un examen de Contraloría es público, pero una auditoría privada es confidencial, salvo los casos que la ley determine. En ese sentido, de existir una auditoría privada FDG debe decidir con sus filiales hacerlo público o no”, contestó.

El 18 de abril anterior se le preguntó: ¿Hay seguimiento a los informes de Contraloría sobre el manejo de la Fedeguayas en la época de Pierina Correa? Sotomayor declaró: “Mientras estuvimos (con los interventores de la Secretaría del Deporte, por más de un año) sí, para conocer la evolución; ahora eso le toca al nuevo presidente de Fedeguayas, Roberto Ibáñez”.

Dos años y cuatro meses después de ocurrida la intervención del Estado a la Fedeguayas, aparentemente la Secretaría del Deporte sigue sin saber, cuando queda menos de una semana para que concluya el Gobierno de Lenín Moreno, qué sucedió durante la polémica gestión de Pierina Correa en uno de los entes deportivos provinciales más importantes del país. (D)

A saber

Valoración. “Vamos a tener que revisar cómo termina la gestión de Andrea Sotomayor para hacer una calificación real. Pero con base en lo que deportistas y dirigentes de muchas organizaciones deportivas me han comentado, por lo que la ciudadanía siente, por falta de respuesta, lentitud, por burocracia, por la ineficiencia que ha habido en la prestación de servicios, me parece que podría haber hecho un trabajo más potente en un sector tan importante como es el deporte”, dijo Sebastián Palacios antes de ser designado próximo ministro del Deporte.

Richard Carapaz. “Pedir apoyo para el ciclismo en Ecuador era como gritarle a un sordo”, dijo en junio del 2019 el ganador del Giro de Italia de aquel año, tras anunciar el Gobierno que retiraría los impuestos a la importación de bicicletas de competición para fomentar el desarrollo del ciclismo nacional.

Escuelas de aprendizaje. La sugerencia de Carapaz fue otra para el Gobierno y la Secretaría del Deporte: “Ahora que se ha vivido esta hazaña histórica sería importante pensar en la formación (de ciclistas). Se debería iniciar con escuelas de aprendizaje”. “El mejor homenaje que el Gobierno puede rendir a Carapaz es derogar la Ley del Deporte”, propuso Jefferson Pérez (sobre el cuerpo legal del correato, que todavía sigue vigente).

Pedido de Sotomayor. “Que el Plan de Alto Rendimiento se institucionalice, que sea parte del costo corriente de la Secretaría del Deporte y no sea un proyecto de inversión” pide Andrea Sotomayor al nuevo Gobierno que entrará en funciones el 24 de mayo próximo. “En el 2017 construimos un nuevo proyecto más inclusivo que sí permita tener en cuenta a deportistas con proyección (no solo medallistas). Decidimos comenzar un nuevo plan a partir del 2018, que incluso fue criticado en su momento porque era bastante estricto. Nosotros lo que buscábamos era que el Alto Rendimiento sea la élite de este país”, dijo la funcionaria en el 2019. (D)