En la historia de Barcelona Sporting Club hay capítulos que no solo se escriben con victorias, sino con hazañas que rompen precedentes. Ganar en Argentina por Copa Libertadores no es una anécdota: es una marca reservada para pocos.
En casi 101 años de vida, apenas tres entrenadores lo han logrado, y cada uno dejó una huella distinta en la memoria amarilla.
El primero fue Otto Vieira, en 1971. Aquella noche no fue una victoria más: significó la primera vez que un club ecuatoriano vencía oficialmente a uno argentino, la primera victoria copera de visita en una semifinal y la primera derrota de Estudiantes de La Plata como local por Libertadores.
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Como si fuera poco, ese triunfo quedó en la historia por un dato irrepetible: el gol lo marcó un sacerdote (Juan Manuel Bazurko), convirtiéndose en el único caso registrado en el fútbol profesional de una anotación oficial con sotana de por medio.
Esa victoria se la conoce hasta el día de hoy como la ‘Hazaña de La Plata’.
Vieira no solo abrió la ruta en territorio argentino. Es, hasta hoy, el director técnico más veces campeón con Barcelona SC (1970, 1971 y 1980) y el primero en alcanzar un bicampeonato nacional con el club, consolidando una era dorada que todavía sirve de referencia.
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Décadas después, en 2017, otro nombre se sumó a la lista: Guillermo Almada. El uruguayo, que ya había firmado la campaña de 99 puntos en el título nacional de 2016 —la mayor cifra lograda por el club en un campeonato—, condujo al equipo a las semifinales de la Copa Libertadores por primera vez en el siglo XXI.
Y en el camino volvió a golpear a Estudiantes en su casa, reafirmando que la historia, a veces, sabe repetirse con otros protagonistas.
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El tercer capítulo lo escribió César Farías. El venezolano se convirtió en el primero en ganar en Argentina con tan pocos partidos oficiales al mando del club y también en el primero en conseguir, con Barcelona SC, una victoria en tanda de penales en suelo argentino.
Un logro que amplió la estadística y el carácter competitivo del equipo en escenarios complejos.
Hay un detalle que conecta estas tres gestas: antes de celebrar en Argentina, Vieira, Almada y Farías habían caído en Guayaquil ante los mismos rivales a los que luego derrotaron como visitantes. (D)
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