El exjugador del FC Barcelona y PSG, y actual estrella del Inter de Miami, Lionel Messi, declaró que su paso por el equipo francés no fue lo que esperaba y se quejó por no obtener allí reconocimiento alguno tras ganar el Mundial de Qatar.

El capitán de la selección argentina hizo estas declaraciones en una entrevista con el humorista Migue Granados —conductor de diversos programas en televisión y plataformas—, publicada en el canal de YouTube Olga. En ella el rosarino se mostró muy cómodo y sincero y habló de diversos asuntos, tanto deportivos como más personales.

La entrevista tuvo sus momentos graciosos, y uno de ellos se suscitó al final del encuentro, cuando el conductor le preguntó a Messi si podía darle un beso en la boca. Contrariamente a lo que muchos hubieran pensado, el jugador del Inter de Miami, en vez de molestarse, se tomó la solicitud con humor y al final solo se despidieron con un apretón de manos.

Publicidad

Leo se dejó ver como un padre de familia comprometido y un deportista cumplido que llega a su trabajo puntual. El jugador del equipo de las garzas madruga para poder llevar a sus hijos a la escuela. Además, se refirió a su paso por el Paris SG, una etapa de la que no guarda los mejores recuerdos, así como a su llegada al fútbol de los Estados Unidos.

“La idea era descomprimir un poco después de tantos años de carrera, estar en otro lado. Y la verdad que lo estoy haciendo”, comentó Messi sobre su llegada a la Florida.

El exjugador culé explicó que está disfrutando mucho de su tiempo allí, y que, pese a vivir el deporte de otra manera, su personalidad competitiva sigue ahí, aunque más relajada.

Publicidad

La entrevista completa de Messi en Olga

Tras mencionar que su estancia en París no fue tan dulce, el jugador destacó su buena relación con la estrella francesa Kylian Mbappé y con el resto del conjunto parisino. No obstante, cree que no se reconoció su éxito en el Mundial de Qatar 2022, precisamente porque el rival de la final fue Francia.

Publicidad

El coloquio derivó después hacia otros asuntos, como su vida familiar. Messi dijo que se considera “un buen padre”, que intenta inculcar a sus hijos los valores que le dieron.

“Los valores que me enseñaron en el FC Barcelona en la academia eran muy marcados, y junto con el ejemplo de mis padres trato de enseñárselos”, explicó.

Messi expresó también que su esposa, Antonella Rocuzzo, “es una madre ejemplar”, a la que sus hijos le cuentan primero sus problemas.

El siete veces ganador del Balón de Oro declaró que sus vástagos tienen los pies en la tierra y que son muy diferentes entre sí: Tiago, el primogénito, es más reservado y no le gusta la exposición; pero Mateo y Ciro no son tan así. (D)

Publicidad