Independiente del Valle honró su apodo de “matagigantes” al vencer 2-1 a Gremio este miércoles en Porto Alegre, con lo que obtuvo el pase a la fase de grupos de la Copa Libertadores tras haber vencido por el mismo marcador en la ida.

Dos buenos goles del argentino Cristian Ortiz (45+3, 66) remontaron el partido para el equipo ecuatoriano, dirigido por el portugués Renato Paiva, que dio gala de un fútbol contundente y ambicioso en el estadio Arena do Gremio.

El tres veces campeón de la Copa, diezmado por lesiones, sanciones y covid, entre ellos su técnico Renato Portaluppi, fue incapaz de sostener la ventaja alcanzada en un remate lejano de Jean Pyerre (22), su mejor hombre, en parte por la expulsión de Maicon (63).

Del Valle disputará el difícil Grupo A de la Libertadores, conformado por el campeón defensor Palmeiras (BRA), el ganador de la Copa Sudamericana-2020 Defensa y Justicia (ARG) y Universitario (PER).

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Gremio, en tanto, deberá conformarse con la zona H de la Sudamericana, junto a Lanús (ARG), La Equidad (COL) y Aragua (VEN).

Ilusión efímera

La bombilla que lo alumbró buena parte de la temporada pasada volvió a encandilarlo tras haber estado fundida hace varios meses. La lesión del chileno César Pinares -una de las diez bajas que encaró Gremio- le abrió una nueva puerta a Jean Pyerre, probablemente el jugador de más futuro del tricolor gaúcho.

El 10 demostró por qué el año pasado muchos lo perfilaban como el mejor jugador del Brasileirao. Evidenció su fuerza en una certera volea con derecha, al borde de la media luna, que se coló en el ángulo inferior izquierdo de Moisés Ramírez.

Y exhibió su cerebro, minutos después (37), en una habilitación bombeada que sobrevoló la defensa ecuatoriana hasta dejar mano a mano a Maicon con el portero. Ramírez expandió sus extremidades y atajó el remate a bocajarro.

El prometedor arquero, de 20 años, empezó a perfilarse como figura, una distinción ratificada en el minuto 37, cuando desvió, con su pierna izquierda, un remate cruzado de un veloz Ferreira que antes había esquivado habilidosamente a José Hurtado.

La importancia de las atajadas de Ramírez -y de las pifias en definición de Gremio- se acentuó cuando, en la única llegada hasta el momento, Ortiz emparejó el asunto con un bonito tiro libre que vulneró la esquina superior izquierda del pórtico de Brenno.

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Factor Faravelli

Jean Pyerre siguió brillando pero a sus compañeros les costó materializar sus ideas. En una bonita habilitación (56) dejó a Diego Souza frente al arco, pero la vaselina que el atacante intentó se elevó demasiado.

La opción interrumpió el control que ejercían los negriazules tras haber empatado el cotejo, y se tornó apenas en una anécdota luego de que el dominio se acrecentara por la expulsión de Maicon, quien recibió doble amarilla por una entrada contra el argentino Lorenzo Faravelli.

Dueño del mediocampo y del ritmo, Faravelli comandó el crecimiento de los ecuatorianos, que parecieron olvidar sus críticas por haber tenido que jugar la ida de la tercera fase en Asunción luego de tres casos de covid en Gremio.

El ex Newell’s lanzó un pase largo, digno de un ‘quarterback’, que Ortiz conectó, esta vez con zurda, para hundir la ilusión de remontada de los locales.

Tras el tanto, la visita mantuvo la iniciativa ante unos locales incapaces de hacerle daño a un equipo sólido, organizado y punzante.

Con apenas una década en la primera división, un lapso en el que ya saboreó la gloria al ganar la Sudamericana-2019, Del Valle respaldó el apodo que le dieron sus hinchas y que ya es cartel de advertencia para sus rivales del Grupo A: “matagigantes”. (D)