Cabezazo letal, para triunfo y título el del zaguero Virgil van Dijk, que al cierre del segundo tiempo extra marcó para dar al Liverpool un agónico título tras imponerse 1-0 al Chelsea de Moisés Caicedo.

El VAR le negó en la segunda parte del juego un gol al neerlandés, pero tuvo su revancha en un momento decisivo, al minuto 118, para sellar el triunfo y evitar la extensión del duelo a la tanda de penales.

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Las numerosas bajas se sintieron en el equipo de Jürgen Kloop, pero no mermaron el rendimiento de un equipo que supo dosificar su trabajo y buscar incesantemente el gol del triunfo, hasta la aparición del cabezazo salvador.

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Liverpool fue el que tomó la iniciativa, con Luis Díaz en ataque y responsable de la primera acción de peligro en el partido, con un remate contenido por el golero Djordje Petrovic al palo derecho, en 13 minutos de juego.

El medio campo de los Blues tuvo al ecuatoriano Moisés Caicedo, destacado en la recuperación del balón y en el ordenamiento de un equipo que buscó evitar sorpresas ante las constantes arremetidas del Liverpool.

Los Reds se lanzaron a campo rival y sorpresivo fue un ataque de los Blues, que tras una serie de rebotes terminó con un disparo de Cole Palmer (20 minutos), para una atajada providencial del meta Caoimhin Kelleher.

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La acción marcó un quiebre en el juego, con los de Mauricio Pochettino más inquietantes en ataque, a tal punto de generar una jugada que terminó en la red con remate de Raheem Sterling (31 minutos), pero nulitado por fuera de juego tras revisión en el VAR.

La decisión arbitral fue un respiro para los de Jürgen Kloop, que terminaron la primera parte más asentados, impulso que alcanzó para volver a manejar el juego en el complemento y buscar una ventaja que el VAR se encargó de aplacar.

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Tiro libre de Andrew Robertson al minuto 59 y cabezazo de Virgil van Dijk, acción revisada en pantalla para cambiar la decisión del juez central y apagar el grito de gol del Liverpool, de mejor juego en ese tramo del compromiso.

Las dos escuadras contaron con opciones de gol en los minutos finales, pero sin efectividad en la definición y hasta con aparición de los palos, como el remate de Conor Gallagher (75 minutos), el juego fue a tiempos extras.

Goleros, decisivos

Liverpool arrancó mejor el primer tiempo extra, fue más agresivo en busca del arco rival y de entrada tuvo un remate de Jayden Danns (93 minutos), que Petrovic pudo despejar sobre el arco.

Los Reds presionaron, fueron con todo en busca del gol y Díaz se presentó como uno de sus mejores exponentes, con peligro en cada avance y una asistencia para Harvey Elliot (98), que remató apenas desviado.

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La segunda parte de los tiempos extras fue para el Chelsea, que se arrimó con peligro al área de los Reds hasta un remate de Noni Madueke (110 minutos) que sacó el golero Kelleher, solvente en su arco para mantener el cero y ser una de las figuras del juego.

Entre las últimas acciones de peligro estuvo un cabezazo de Elliot (115 minutos) junto al poste izquierdo, donde apareció Petrovic para evitar la caída del arco del Chelsea y mantener la tensión en el Wembley Stadium.

Pero el gol fue imposible detener, la estirada de Petrovic no alcanzó y llegó el festejo tras un cabezazo de Van Dijk (117 minutos), revancha para el neerlandés que en el segundo tiempo reglamentario tuvo una acción similar, pero tras la revisión del VAR se nulitó la jugada por un fuera de juego previo de Wataru Endo.

El título es para Liverpool un aliciente en una campaña en la que terminará el vínculo con el DT alemán Jürgen Kloop, quien a temporada seguida consigue una nueva corona para los Reds, la décima para el club en el historial del torneo. (D)