A raíz del escándalo provocado por las declaraciones de Antonio Valencia y Édison Méndez, que luego secundó Carlos Tenorio, el periodista Carlos Víctor Morales, de radio Caravana, publicó esto en sus redes sociales: “Cuesta creerlo, pero es verdad. A las puertas de una Copa América se discute más por la cinta de capitán de la Selección, que por el pobre juego que muestra Ecuador. Se cuestiona absurdamente a (Hernán) Galíndez y ni se menciona la inoperancia de Sánchez Bas. Hasta parece libreteado…”.

Indignado, Tenorio dijo que “por ley un ecuatoriano nacido en Ecuador debe ser el capitán de la Selección”. ¿Cuál ley? El Demoledor no aclaró. Valencia, el primero en protestar, dijo esto: “No es posible que un extranjero sea capitán de nuestra selección. Eso es más doloroso que la derrota”. En tanto, Méndez comentó en Instagram, antes de borrar su publicación: “Caramba, ¿cómo puede ser posible que la cinta de capitán de Ecuador la tenga un argentino antes que Moi (Moisés) Caicedo y de (Piero) Hincapié?”.

Efectivamente, ninguno de los tres mundialistas reclama por el pobre nivel de juego de la Tricolor durante la era de Sánchez. El trío tampoco le pide explicaciones al español, que en 15 meses de trabajo aún no consigue que la Selección funcione como equipo.

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Elizaga brilló ante Argentina

Les molesta que un “extranjero”, como llaman a Galíndez, -que ya no lo es desde febrero del 2019, cuando recibió del Registro Civil los documentos que lo acreditan como ciudadano ecuatoriano para todos los efectos-, haya recibido de Enner Valencia el brazalete de capitán.

¿En Inglaterra se rechazó que Valencia, oriundo de Sucumbíos, fuera designado capitán del Manchester United? Los tres que impugnan que un nacionalizado capitanee a la Selección abrazaron a Marcelo Elizaga el 10 de junio de 2009, cuando el portero le paró un tiro penal a Carlos Tévez, por las eliminatorias. El Polaco nació en Argentina y nacionalizado tapó por Ecuador, que ese día venció 2-0 en Quito. Elizaga brilló ante su país de origen.

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Sin líos con nacionalizados

Italia, una superpotencia mundial de balompié, no ha seguido nunca en su selección la tendencia del “nacionalismo banal” (denominación de Michael Billig, escritor y profesor de Ciencias Sociales y Psicología Social de Loughborough University, de Inglaterra) que distingue al caso Galíndez, y con jugadores nacidos en Sudamérica y África en sus filas ganó cuatro veces la Copa del Mundo de la FIFA.

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Mundial 1934

El volante Luis Monti -finalista con Argentina en Uruguay 1930- fue junto a los delanteros Enrique Guaita y Raimudo Orsi el trío de gauchos que fueron titulares de Italia en el primer Mundial ganado por ese país. En la final contra Checoslovaquia (ganada 2-1) Mumo Orsi hizo un gol. Atilio Demaría, otro argentino, jugó dos veces con la Azzurra en Italia 1934.

Mundial 1938

Italia es el primer bicampeón del mundo de la historia. En Francia 1938 venció 4-2 a Hungría en la final y durante todo el certamen tuvo a un uruguayo en el mediocampo: Miguel Andreolo, de 26 años, quien había sido parte del plantel charrúa que ganó la Copa América de 1935.

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Mundial 1982

Tras una discreta primera fase de grupos en España 1982, Italia estalló en las rondas posteriores y en la final superó 3-1 a Alemania. Las máximas figuras del campeón fueron el goleador Paolo Rossi y el puntero Bruno Conti. Pero por su violencia para marcar alevosamente a Diego Maradona y a Zico -sin ser sancionado- se hizo tristemente célebre Claudio Gentile, de familia siciliana, pero nacido en Trípoli, Libia.

Mundial 2006

Nacido en Tandil, Argentina, y luego de pasos exitosos por el Santos Laguna y Cruz Azul, Mauro Camoranesi llegó en el 2001 al Verona y luego pasó a la Juventus. Nacionalizado, ganó con Italia la Copa del Mundo de Alemania 2006. Nadie protestó por Camoranesi ni se dijo que por ley un italiano nacido en Italia debía ser titular de la exitosa Azzurra. (D)