Dos de los grandes de la Premier League, Liverpool y Chelsea, empataron a un gol este sábado en Anfield, un resultado que no sirve ni a unos ni a otros en sus objetivos para este final de temporada.

Para el Chelsea (9º con 49 puntos), al menos, el empate le sirve para poner fin a una racha de seis derrotas consecutivas que le alejaron de las posiciones de Champions y presentarse en la final de la FA Cup, el próximo sábado ante el Manchester City, sin esa carga a los hombros.

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El Liverpool (4º con 59 puntos) no tiene suficiente por ahora para validar su presencia en la próxima edición de la Champions, aunque podrían conseguirlo este mismo sábado si el Bournemouth (6º, 52 puntos) pierde en su visita al Fulham.

En un estadio de Anfield bañado por el sol, los locales salieron muy activos en busca del gol, impulsados por la viveza del joven extremo de 17 años Rio Ngumoha, titular en la banda izquierda ante la ausencia por enfermedad de Florian Wirtz.

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El joven extremo, formado en el Chelsea, fue el autor del pase que el neerlandés Ryan Gravenberch convirtió en el primer gol (6).

Pero tras abrir el marcador, los Reds bajaron en ritmo y en calidad, al contrario que los visitantes, más valientes y volcados al ataque hasta llegar la igualada antes del descanso.

Los Blues empataron con una falta lanzada por Enzo Fernández que la defensa y el guardameta Giorgi Mamardashvili dejaron pasar (35′).

Y podrían haberse adelantado si no fuera por el fuera de juego, por cuestión de milímetros, de Marc Cucurella en la acción que acabó en gol de Cole Palmer (49′).

Este aviso despertó al Liverpool, más dominador en una segunda parte en la que el árbitro tuvo mucho trabajo, entre penales reclamados por ambos equipos y goles anulados, como el de Curtis Jones por posición de fuera de juego de su asistente Cody Gakpo (58′).

Los Reds seguramente merecieron ganar por el número de ocasiones creadas, como dos disparos de Dominik Szoboszlai, repelido el primero por al arquero Filip Jorgensen (59′) y el segundo por el poste (71′), y un cabezazo del capitán Virgil van Dijk al larguero (79′). (D)