Adriano Leite Ribeiro o también conocido por Il Imperator fue uno de los grandes delanteros brasileños de comienzos del siglo XXI. Su mote nació en tierras italianas cuando militaba para el Inter de Milán.

En su momento considerado como el heredero de Ronaldo Nazário, el jugador recuerda su gol contra el Real Madrid como uno de los más especiales de su carrera, pero superado por el que le metió a Argentina en la final de la Copa América del 2004.

Ese tanto llevó el partido a una prórroga y posteriormente a la victoria de Brasil en la tanda de penaltis, tal y como relata en una entrevista para el medio brasileño Globoesporte, publica diario AS.

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Una final que en el minuto 87 parecía prácticamente encarrilada para Argentina gracias al gol de César Delgado que dejaba a Brasil en una complicada tesitura.

Las pérdidas de tiempo de la Albiceleste sumadas a los nervios y tensión del partido provocaron varios piques dentro del terreno de juego. “Cuando vi a Tévez burlándose le dije que no hacía falta hacer eso. Luis Fabiano le vio y entonces se volvió loco y corrió tras él. Les dije a mis compañeros que no hicieran eso, que se lo tomaran con calma, porque eso es lo que querían”, sobre uno de los roces del partido.

Después de aquel tanto parecía prácticamente imposible la remontada brasileña. Sin embargo, en el minuto 93 Adriano se hizo más grande que el resto para controlar un balón con la pierna izquierda y con una perfecta definición devolvió la esperanza brasileña y desató la locura en las gradas del Estadio Nacional del Perú. Un gol que no tenía en mente el delantero y que curiosamente tenía otra intención dentro del área argentina.

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“Fui a darle un codazo al defensor, terminé girando hacia la portería y el balón se me quedó ahí. Me di vuelta y logré marcar el gol”, sobre su acción.

Ese gol fue celebrado muy efusivamente por la afición brasileña que se encontraba allí presente y también por el propio Adriano que se quitó la camiseta y corrió hacia la banda.

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“Después de marcar un gol así... Mi primera reacción fue quitarme la camiseta. Jugar contra Argentina y marcar un tanto de esa manera, al final es muy emocionante”, sobre su celebración. Un tanto clave para el devenir del partido y un jarro de agua fría en los ánimos de los corazones argentinos.

“Quisieron causar confusión para desviar el foco de los penaltis, pero ya estaban perdidos, no tenían nada más que hacer. Psicológicamente ya no tenían ánimo para golpearnos”, afirmó sobre el final del partido.

Aquel título sería muy importante en la carrera de Adriano y lo recuerda con un especial cariño. “La Copa América para mí fue como el comienzo. De hecho, los brasileños todavía no me conocían mucho. Fue una oportunidad para mostrar mi fútbol”, sobre su rendimiento en la competición.

En esa generación brasileña se encontraban otros jugadores jóvenes que también lograron estampar su firma en aquel título como Julio César, Diego Ribas o Luis Fabiano.

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“Estuvieron conmigo en las categorías inferiores de la selección. No solo para mí, sino también para ellos fue una gran oportunidad poder jugar más adelante con los jugadores más experimentados”, declaró sobre sus excompañeros.

20 años después de aquel partido, Brasil disputará una nueva Copa América con nombres como los de Vinicius, Rodrygo, Militão o Alisson, una nueva generación que aspira a ganar su décimo trofeo. (D)