Andoni Iraola y su Bournemouth asaltaron el Emirates Stadium este sábado 11 abril. Propinaron la tercera derrota en los últimos cuatro partidos al Arsenal y dan una última vida al Manchester City para agarrarse a la Premier League (1-2).
Los ‘Sky Blues’, que visitan este domingo al Chelsea, podrán recortar con un triunfo la diferencia con el Arsenal a seis puntos con un partido menos y un duelo directo en el Etihad Stadium la semana que viene. En sus manos está que aún haya Premier.
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Porque este Arsenal no está tan afinado como en otras etapas de la temporada. El defensor ecuatoriano no fue de la partida, pero estuvo en la banca, debido a su lesión reciente.
La derrota en la final de la Copa de la Liga y la eliminación en la FA Cup, además de una agónica victoria contra el Sporting de Portugal sostenida por las paradas de David Raya, indicaban que el estado del equipo no es óptimo, e Iraola, uno de los ‘matagigantes’ de esta liga, se aprovechó de ello.
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Ahogó al Arsenal en la presión, le cerró todas las vías de entrada al área y le dejó reducido a lo que muchas veces es este Arsenal, un dependiente del balón parado y los penaltis.
El Bournemouth además estuvo atinado de cara a gol. La primera vez que se acercó al área de Raya, tras un gran balón filtrado de Ryan Christie para Truffert, la fortuna les sonrió. El centro del lateral tocó en William Saliba y se envenenó al segundo palo donde Eli Junior Kroupi lo recibió de primeras para empujar a placer.
Al Arsenal le tocaba remontar y los nervios en el norte de Londres eran palpables, por eso la afición ‘Cherry’ les cantaba “segundos otra vez, segundos otra vez”.
A su rescate acudió otra vez la pelota parada. Christie, el autor del sensacional pase del 0-1, tapó con la mano un disparo de Gabriel y Viktor Gyökeres desde los once metros no falló.
Le quedaba más de medio partido al equipo ‘Gunner’ para remontar, pero su sensación de peligro era escasa, de ahí que los aficionados se impacientasen y saltaran de sus asientos cuando ya en la segunda mitad Gyökeres hizo el 2-1 en un claro fuera de juego. Ni un segundo tardó el linier en señalarlo y el VAR en confirmarlo.
Pero del nerviosismo se pasó a la resignación cuando una triangulación en la frontal dejó a Alex Scott solo delante de Raya. Ni el portero español pudo frenarlo.
El 1-2 sentó como una puñalada helada y no fueron pocos los que dijeron hasta aquí y abandonaron el campo, hartos de una actuación paupérrima de su equipo.
Pese a tener unos veinte minutos por delante y poner toda la artillería sobre el césped, el Arsenal fue incapaz de rascar al menos un empate.
Esto permite al City soñar con la gran remontada. Los de Pep Guardiola visitarán Stamford Bridge sabiendo que si ganan se pondrán a seis puntos de distancia con un partido menos y un duelo directo la semana que viene.
La Premier League está viva y el Arsenal tiembla. ¿Y si al City le queda una última vida?. (D)