Para el empresario Leonardo Bohrer Pons, de 63 años, “cosas extra futbolísticas” impidieron que durante su periodo como presidente de Barcelona Sporting Club (enero del 2002 a enero del 2005) se coronará campeón nacional con los amarillos. Aún recuerda el comportamiento raro del árbitro Byron Moreno en un partido en la Casa Blanca, que ganaban los toreros, pero que al final perdieron en el extenso tiempo agregado que dio el juez hace 20 años. El exdirectivo canario también recuerda cómo se escapó el título en la última jornada de la liguilla del 2002. En ese año y en el 2003 Barcelona fue subcampeón con Bohrer.

En charla con EL UNIVERSO revela que cuando se aproxima una campaña electoral canaria él recibe “varias llamadas”, pero que en la actualidad no tiene tiempo ni recursos para dedicarlos a Barcelona SC, por lo que descarta un regreso a la dirigencia. En otro orden, reconoce que no entiende cómo creció a casi $52 millones la deuda del club, que llegaba casi a $1,6 millones cuando en el 2005 entregó el mando. De esos y otros temas conversó Bohrer con este Diario.

Han transcurrido 20 años desde que a Barcelona SC se le escapó el título de campeón en la última fecha, cuando usted era presidente canario. ¿Cómo ve aquello en retrospectiva?

Fue una muy buena experiencia la que tuvimos con Barcelona SC durante cuatro años de nuestra administración. El equipo siempre en la parte de arriba de la tabla de posiciones. Lamentablemente hay cosas ajenas a lo futbolístico que no le permitieron al equipo, en ese entonces, ser campeón. Recuerdo los famosos casi 13 minutos (de compensación) que dio el árbitro Byron Moreno ante Liga de Quito, cuando inicialmente dijo que iban a ser seis (el 8 de septiembre del 2002, cuando los amarillos ganaban 3-2 en Casa Blanca). Son cosas que los dirigentes no podemos controlar (en el tiempo agregado Liga empató y remontó para vencer 4-3. Moreno recibió doce fechas de suspensión). Luego, también, en la fecha final de la liguilla de ese año (22 de diciembre), contra Liga de Quito se nos negó el gol del Tanque (Eduardo) Hurtado. Fue legítimo y no pudimos ser campeones (el 0-0, más la derrota de El Nacional 4-1 con Deportivo Quito, y el triunfo 2-1 de Emelec sobre Aucas coronaron a los eléctricos). Esos son los recuerdos negativos de cosas que no puede controlar un dirigente.

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En su administración tuvo figuras como Walter Ayoví, José Chatruc, Rubén Capria, Rodrigo Teixeira, entre otros.

Nosotros tomamos un Barcelona SC que estaba a punto de descender y en poco tiempo al mando hicimos un gran equipo, y una gran campaña. Pero pasaron cosas extra futbolísticas como las que mencioné. Así es el fútbol.

El argentino Capria ha dicho en varias ocasiones que no tuvo una buena relación con usted ¿que pasó con él?

Creo que es la cancha donde los deportistas deben dar resultados. Teníamos un gran equipo, con figuras como Iván Hurtado, Walter Ayoví, José Chatruc, Guillermo Morigi, José Gavica. En el caso de Capria, que era un jugador muy reconocido, tomamos la decisión de no renovar con él. Fue un gran profesional mientras estuvo en el club, su desempeño fue aceptable.

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En los últimos 10 años se acabó una sequía que duró 15. Se ganaron tres títulos (2012, 2016, 2020) y hubo dos clasificaciones a las semifinales de la Copa Libertadores. ¿Cómo vivió todo eso como expresidente de Barcelona SC?

Cada vez que el equipo gana hay una satisfacción tremenda. Barcelona SC ha tenido buenos dirigentes, aciertos, hemos obtenido tres títulos, lo cual es una alegría tremenda para todo el país y para los barcelonistas. Hoy hemos ganado la primera etapa (de la LigaPro), esperamos que se gane también la segunda para darle otra alegría a la afición.

Una auditoría de la firma PKF, con corte hasta septiembre del 2019 pagada por socios de renombre como Jaime Nebot, José Tamariz, e Isidro Romero, estableció un déficit de casi $52 millones. ¿Cómo cree que se llegó a cifra tan alta?

Para mí es difícil entender el monto que me menciona de $52 millones. En el 2005, cuando entregamos el club al ingeniero Isidro Romero (su sucesor en la presidencia) la deuda bordeaba alrededor de $1,6 millones y hablar hoy de$50 millones es un tema inexplicable (la cantidad exacta que dio PKF fue de $51′624.789). Está claro que cada administración debe responder por el endeudamiento de Barcelona SC. No solo se deben armar equipos para salir campeón y por eso descuidar la parte económica. Hay que armar algo balanceado y no endeudar al club irresponsablemente.

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¿Cómo socio y exdirectivo no le preocupa que de esa cifra conocida en 2020 aún no hayan sido señalados los responsables de generarla?

Cada administración recibe a Barcelona con un balance que acepta y cuando lo entrega debe de ser de la misma manera. Así se lo manejó mientras estuve (en la dirigencia). Han pasado casi 18 años (de su salida) y no conozco los detalles de cuál es el endeudamiento real, más allá de lo que dice la prensa. Pero me parece que el endeudamiento ha sido tremendamente excesivo.

¿A qué atribuye eso?

Al afán de querer armar un equipo para ser campeón, a no negociar bien los contratos de jugadores que luego terminan en demandas. El futbolista siempre está vinculado a la FIFA y esta es mandatoria en estos casos. Te condenan a pagar, y a que se cumpla un contrato que posiblemente no lo hiciste bien; ahí están las consecuencias. Por ejemplo, está el tema de Rolando Zárate, que demandó a Barcelona SC. Todo eso genera problemas.

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¿Está entre sus planes regresar a la dirigencia torera?

En mis planes no está, por el momento, volver a la dirigencia. Siempre que es tiempo de elecciones recibo algunas llamadas. Pero no me gusta asumir cosas que por falta de tiempo no puedo atender. Barcelona demanda muchísimo tiempo y recursos y hoy no tengo ni tiempo, ni recursos para atender al club.

Qué le parece está frase: “Barcelona SC es una marca política (dicha por José Francisco Cevallos en noviembre del 2018, mientras era presidente del club y gobernador del Guayas)”.

No es correcto vincular la actividad deportiva del club con mayor hinchada del país con la actividad política. Son cosas que se deben manejar por separado y la historia ha demostrado que esa mezcla no funciona. Una cosa es ser presidente de Barcelona SC, y otra es la tarea política; tratar de mezclar las dos cosas no es conveniente.

¿Le falta a los toreros apostar más por sus divisiones menores?

Las divisiones menores siempre serán importantes. El tema es que la gente en Barcelona SC no acepta una transición. La gente quiere ver solo al equipo campeón y obviamente esa presión te hace apuntar a aquello. Las categorías menores son el futuro del club, pero aquí no puedes decir: ‘Me doy el lujo de preparar a un equipo para luego ser campeón’. La hinchada es muy exigente y en Barcelona SC ser segundo no sirve de nada.

¿Cree que Barcelona SC podrá ganar el título de este año?

Las condiciones son óptimas para ser campeón. A Barcelona SC lo veo campeón; tiene un gran plantel. Hay que ganar el título de forma directa y no jugar finales. (D)