En los días de la temporada regular del béisbol de Grandes Ligas varios de los focos de atención se dirigen no solo a la lucha de algunos equipos por ganar los comodines, sino también la posibilidad de que el bateador de los Azulejos de Toronto, el dominicano Vladimir Guerrero Jr., consiga una de las distinciones más complicadas: quedarse con la Triple Corona (la gana el pelotero con mayor cantidad de jonrones, mejor promedio de bateo y mayor número de carreras impulsadas).

Empecemos por explicar que batear es un arte que necesita mucha práctica y repeticiones constantes para que se vuelva un acto reflejo. Cada vez que se presenta a la caja de batear el beisbolista tiene 4 décimas de segundo para decidir si el lanzamiento que viene en camino es bueno para sacar o no el bate y poner en acción muchos movimientos en búsqueda de un buen contacto con la pelota.

Cuando la bola sale despedida, hay que esperar que caiga en lugar imposible de ser capturada por los defensores contrarios. Un batazo de hit puede ser corto, o quizás vuele fuera del terreno para convertirse en cuadrangular y servir así para empujar a más compañeros hasta el home. Hay bateadores que tienen habilidad de batear para promedio, unos cuantos se convierten en jonroneros y otros son muy oportunos con sus contactos para impulsar vueltas. Todos estos rendimientos son medidos y cuantificados a través de fórmulas especiales durante todos los 6 meses y 162 partidos que dura la temporada regular, pero juntar estas tres habilidades (promedio, carreras empujadas y más cuadrangulares) en un solo bateador solo se da en casos que son muy especiales.

En toda la historia de las Grandes Ligas desde 1903 solo siete peloteros han podido conseguir la Triple Corona. Todos ellos son ilustres y recordados deportistas elegidos al Salón de la Fama. En ese último renglón la única excepción es la de Miguel Cabrera, de los Tigres, porque el venezolano aún está activo, pero que tiene credenciales para llegar al templo de los inmortales cinco años después de retirarse.

Son muy pocos los que han alcanzado la Triple Corona porque es una distinción complicada. Entre los beisbolistas más destacados que lograron ser líderes en tres áreas de bateo están Jimmie Foxx en 1933, quien jugó la mayor parte de su carrera con los entonces Atléticos de Filadelfia; el legendario Lou Gehrig en 1934, quien solo se enfundó el famoso uniforme de los Yankees de Nueva York; Ted Williams, de Medias Rojas de Boston, uno de los más finos y efectivo bateadores de todos los tiempos, la obtuvo en 1942; Mickey Mantle, de los Yankees, en 1956; Frank Robinson, que pasó por varios equipos pero que alcanzó la Triple Corona con los Orioles de Baltimore, en 1966; Carl Yastrzemski de Medias Rojas, en 1967; y el último el venezolano Miguel Cabrera de los Tigres de Detroit, que consiguió en el 2012.

Guerrero en estos momentos batalla por ser el mejor bateador con promedio de .315 (hasta el cierre de esta edición), mayor cantidad de jonrones con 46 y entre los mejores impulsadores de carreras con 105 para los Azulejos. Los últimos seis juegos serán determinantes pues también está entre los aspirantes a ser en Jugador Más Valioso de la temporada.

La opinión está dividida en cuanto a quién debe ser MVP, porque hay otro pelotero que también ha tenido una campaña brillante: el japonés Shohei Ohtani. El jonronero y pitcher de los Angelinos tiene 45 cuadrangulares y .258 de promedio, además es gran robador y corredor de bases y cuando se sube a la loma realiza efectivas faenas como lanzador (tiene 10 victorias en esa función en el 2021). Pero hay una gran diferencia: Guerrero tiene a los Azulejos de Toronto peleando por clasificar a la postemporada; en cambio, los Angelinos de Ohtani son penúltimos en el Oeste de la Liga Americana.

Este domingo terminará la temporada regular y pueda que Guerrero, de 22 años, mantenga su ritmo de producción ofensiva y se quede con la Triple Corona, o quizás pierda toda posibilidad en los últimos turnos. En todo caso estaremos muy atentos de todos los detalles para conocer, además, qué equipos se meten a playoffs de las Mayores. (D)