La vuelta del público, el golazazo de Michael Estrada, la terrible patada a Messi, el tren arrollador de Brasil, el hundimiento de Chile y no mucho más dejó la nueva fecha de la Eliminatoria, primera de esta maratónica semana de septiembre. En materia de juego, discretito. Digamos que emocionante Perú 1 - Uruguay 1, más que nada por el ida y vuelta. El resto, en la tónica que nos está mostrando el fútbol estos días.

El hincha. Un factor esencial en este deporte, tan importante como el futbolista por lo que transmite a los protagonistas y al partido en general. Ver un grupo de muchachos bajar los escalones de a tres en loca carrera para celebrar el gol de Michael Estrada es la maravilla de la emoción inyectada al espectáculo. Y ver a Estrada arrojar su camiseta, esquivar abrazos y saltar las vallas para ir a gritarlo con la gente es extraordinario. El futbolista sí juega para la gente y con ella, percibe la atmósfera del estadio, siente el griterío y quiere responder. Se permitió el ingreso de un 30 % del aforo de cada escenario, pero ya es auspicioso. Y se irá incrementando.

La máquina. Brasil sigue en modo locomotora y batiendo récords: nadie había ganado nunca los 7 primeros partidos de una Eliminatoria en Sudamérica. Y eso que le faltaron doce jugadores: los 9 que habían sido convocados del fútbol inglés y tres más que debían llegar a Rusia y Portugal, aunque, aclaremos, de ellos solo siete son habituales titulares o entran seguido: Alisson, Ederson, Thiago Silva, Fred, Gabriel Jesús, Firmino y Richarlison. Ya tiene reservado hasta el asiento del vuelo a Qatar. Faltan disputar 33 puntos y con que logre sólo 6 podrá emitir el pasaje. No fue superior a Chile, apenas llegó dos veces, pero le alcanzó para marcar el gol victorioso de Everton Ribeiro.

El derrumbe. De Chile, rival de Ecuador esta tarde. No jugó mal ante Brasil, pero sumó otra derrota. Llega golpeado, séptimo, con apenas 6 puntos sobre 21 (29 %). Sumando los 7 cotejos de la Eliminatoria y los 5 que disputó en Copa América, perdió 6 y ganó apenas 2. Uno a Perú y otro a Bolivia. No ha logrado el tan necesario recambio para la Generación Dorada y arrastra una alarmante carencia de gol, agravada por las ausencias de Alexis Sánchez y el inglés Brereton, grata revelación en Brasil 2021. Una victoria le vendría de maravillas a Ecuador, para reafirmar su tercera posición (o ganar la segunda), darse más confianza para ir a Uruguay el jueves y enviar definitivamente a la lona a un rival directo. De otra caída Chile no se levanta.

La patada. Del venezolano Adrián Martínez a Lionel Messi. Hizo temblar a medio mundo. Un planchazo brutal en la tibia que le dobló la pierna izquierda y pudo acabar con su carrera. Era para fracturarlo. Hace tiempo no se ve algo así; demasiado violento, y no era una jugada de peligro inminente de gol. Incomprensible lo del árbitro uruguayo Leodán González, a dos metros de la jugada y de frente, sin interferencias; la vio, porque amonestó al defensor vinotinto, pero ¿cómo no interpretó que era para roja directa...? Lo tuvo que corregir el VAR para que expulsara. Si con ese criterio dirige… Martínez se disculpó en Twitter con sus compañeros y cuerpo técnico, no con Messi.

El gol. Precisamente el de Michael Estrada a Paraguay que señalábamos al inicio. Una potencia descomunal, se llevó a la rastra a Héctor Martínez (River) y Junior Alonso (Atlético Mineiro) y definió a lo grande con un sablazo rasante que pasó entre las piernas de Anthony Silva. El festejo, tan notable como el gol, evidencia la intensidad con que vive el partido el jugador, la pasión que le pone, su implicación. Sin duda, el gol de la fecha.

La confianza. De Argentina, después de conquistar la Copa América y haberse quitado de encima la piedra que significaba estar 28 años sin títulos. Logró un triunfo esperado ante Venezuela en Caracas (3-1), trabajado en base a dominio, posesión y toque. Los goles fueron llegando por decantación. Scaloni ha conseguido el dichoso recambio y ahora dispone de 30 jugadores que pueden jugar y no desentonar. El mejor ejemplo son los Correa, Joaquín y Ángel, figuras y goleadores en el Inter y en Atlético de Madrid. Entran y son importantes, marcan goles. O Dybala. O Nico González, nuevo destaque de la Fiorentina, o Lisandro Martínez, titularísimo en el Ajax. Son varios. El DT mueve las fichas y el andamiaje no se resiente. Eso habla de una idea de equipo compartida. Como en el caso de Brasil, intuímos que Argentina va a estar en el Mundial.

El gordinho. Una catarata de críticas desató en Brasil la pobre actuación de Neymar, pero sobre todo su estado físico. Se lo vio grueso, con pancita. Periodistas y varios exfutbolistas lo fustigaron. El más duro fue Walter Casagrande. En su columna de O’ Globo escribió: “Neymar está claramente fuera de forma, es lento y ha perdido casi todas las jugadas que intentó hacer. En mi opinión, Tite debería haber sacado a Neymar del partido. Era un clasificatorio para el Mundial, no un fútbol con amigos después de un asado”. Neymar afronta un problema similar al de Messi; después de jugar la Copa América hace casi dos meses, sólo jugó 65 minutos en el PSG y luego este duelo con Chile. Seguramente se afinará y tomará ritmo.

La ilusión. Hasta el minuto 88, cuando llegó el gol de Félix Torres, no había encantado Ecuador, lo había complicado Paraguay con su tradicional despliegue físico; no se le ven muchas luces, pero corren, corren, corren y desgastan al adversario. Con los dos goles apareció el triunfo, el desahogo después de casi diez meses sin una victoria. Y el buen posicionamiento en la tabla. Dejó varias perlas el 2 a 0: el partidazo de Estupiñán, el brillante debut de Byron Castillo, el sello de distinción de Junior Sornoza, la gambeta profunda e imparable de Plata, el mencionado golazo de Estrada, la revelación de Torres… Muchos nombres para ilusionarse. (O)