Quince sobre quince. En apenas cinco salidas al campo (quedan 13 todavía), la proa de Brasil ya está más cerca del destino que del puerto de partida. En la Eliminatoria anterior, después de un magro y preocupante comienzo con Dunga, Tite tomó el timón y ganó nueve partidos consecutivos, marcando un récord para la competencia, que se disputa desde 1954. Ahora lleva cinco victorias, pero desde el inicio de la carrera. Puede continuar y superar su propia marca. En sus manos, Brasil parece invencible. Inempatable. Tanto que, de 17 juegos por Eliminatorias (entre la anterior y la actual), ganó quince y empató dos. Impresionante 92% de eficacia. En el medio conquistó la Copa América invicto. Y en el Mundial, después de tres triunfos y una igualdad, cayó una sola vez, en cuartos de final ante Bélgica. ¡Una sola derrota oficial en cinco años con Tite…! Las estadísticas no son poéticas, pero estos números encantan. ¿Cómo llamarle a esta maquinaria…?

Descontemos un cupo para Brasil, quedan tres y medio para los nueve competidores restantes. Sin ser la superpotencia de antes, sin deslumbrar con su juego, lejos del jogo bonito, Brasil igual es mucho para sus vecinos del continente. Siempre tiene quince o veinte buenos; si además lo conduce un óptimo entrenador como Tite…

* QUE EL ÁRBOL NO TAPE… El triunfo de Brasil es inobjetable. El sainete del final con el penal y su tardía repetición no pueden desenfocar lo esencial: ganó bien. Ante un duro rival, digno, batallador, pero el resultado es inobjetable. Ecuador no remató al arco. Gustavo Alfaro es un notable entrenador y lo hemos puntualizado reiteradamente, sin embargo, debería moderar su comportamiento frente a los arbitrajes. No beneficia su imagen la queja permanente. Esto viene de años en él. El penal concedido a Ecuador frente a Bolivia en la tercera fecha era muy discutible, porque el defensa boliviano tira el tacazo para despejar con el pie y la pelota le rebota accidentalmente en la mano. Pero lo convalidaron (después de revisarlo largamente con el VAR) y con él llegó el triunfo de la Tricolor. Hay que mirar todo. El penal de Neymar, bien o mal repetido, no cambiaba nada. Iba ganando Brasil.

* QUE EL ÁRBOL NO TAPE II… Si el plan trazado ante la Verdeamarilla hubiese tenido ejecución perfecta, el resultado terminaba 0 a 0. Porque la Tri fue a eso. Cuando uno sale a aguantar el cero desde el minuto inicial, en especial ante un rival como Brasil, que ataca, busca, insiste, debe saber que es muy riesgoso y en cualquier momento puede llegar la desventaja. Ecuador sostuvo su arco incólume durante 65 minutos, no está mal. Tampoco es para colgarse una medalla. Ese siempre es un partido que se puede perder, no hay que rasgarse las vestiduras, ahora toca pensar en Perú.

* RETORNO TRIUNFAL. El de Reinaldo Rueda a Colombia. Su contratación no fue del todo bien recibida en su propio país. Y cuando decidió prescindir de James Rodríguez (por sugerencia médica), fue blanco de más comentarios negativos. Pero cacheteó a los fantasmas. Reinaldo no vende, tiene cero prensa; a todo lo que dicen, opone siempre su fórmula exitosa, la de la doble S: silencio y seriedad. Y la Selección Colombia le respondió justamente siendo un equipo serio, sólido, logrando un triunfo balsámico sobre todo: 3-0 a Perú. Lo puso de nuevo en el pelotón, con idénticas posibilidades que los demás. Recién van cinco fechas. Ahora si puede pelear de lleno por un cupo.

* POCOS CAMBIOS. El triunfo colombiano es la única modificación de bulto en las posiciones, aunque no es menor. Colombia igualó la línea de Paraguay y Uruguay, los tres con 7 puntos. En sólo cinco fechas ya se advierten los históricos tres segmentos, como en anteriores ocasiones: Brasil y Argentina arriba; Ecuador, Paraguay, Uruguay, Colombia y Chile en un segundo lote, y los tres de abajo: Bolivia, Venezuela y Perú.

* POCA ARGENTINA. La selección albiceleste dio una pálida función ante un Chile sin recambio y sin Vidal, que remató una vez al arco y acertó. El aura de la Generación Dorada, lo que queda de ella -Alexis Sánchez, Aránguiz, Isla, Gary Medel, Claudio Bravo- le restó dos puntos y la llenó de tribulaciones. Fue la presentación más floja de Argentina en lo que va del premundial. Tibiecita, con los mismos errores y vicios del pasado. Sin desequilibrio individual ni circuitos colectivos de juego para penetrar el cerco adversario y sin energía mental para imponer la camiseta y la localía. Híbrida, haciendo decenas de pases insulsos.

* FÓRMULA REPETIDA. Luego, lo de siempre, dársela a Messi y que él resuelva. Y Chile le hizo a Messi lo que le hacen desde que debutó: la jaulita. Rodearlo para impedirle progresar en el campo. No obstante, aún arrancando desde bien atrás, Leo fue el único que inquietó, generó juego y remató al arco: un tiro libre suyo dio en el travesaño, otro lo sacó del ángulo Bravo en una proeza voladora, tres zurdazos más del 10 en jugada fueron también conjurados por el uno. Le faltó adivinarle el penal. A Messi se le fue la vida en esta selección que ha sido el Deportivo Casi: casi gana, casi empata, casi sale campeón… Y ahora ya no es el Messi en modo Superman que apilaba de a tres, de a cuatro a velocidad supersónica, el actual es un genio más terrenal. Igual hay que hacerle falta para detenerlo, igual exige más de una marca.

* LA GRAN BOLIVIA. Despertó, hizo su mejor partido en mucho tiempo y derrotó a Venezuela 3 a 1. Una Vinotinto que no pudo contar con Salomón Rondón, Yefferson Soteldo, Yordan Osorio y Yangel Herrera (gran figura en el Granada). No es excusa, Bolivia lo arrasó. Y era para cinco goles mínimo. “Venezuela, hoy, retrocedió veinte años”, opinó el periodista argentino-venezolano Edgardo Broner.

* SIN RENOVACIÓN. El Perú que enfrentará Ecuador el martes. Un fútbol que no produce jugadores. El mejor ejemplo es Paolo Guerrero: rumbo a los 37 años, volviendo de una lesión seria, sigue liderando el ataque. No hay quien le toque la puerta. “El equipo está mal”, reconoció Ricardo Gareca. Es el peor momento de la Selección Peruana desde la llegada del DT en marzo de 2015. (O)