George Ruth, llamado Babe, es considerado uno de los mejores beisbolista de todos los tiempos. Fue capaz de cambiar para siempre el béisbol, dominado por los lanzadores; pero su faceta más notable fue la producción de gran cantidad de jonrones en su brillante carrera. Ruth levantó el nivel del juego con una enorme producción de cuadrangulares que sirvieron para muchas victorias y campeonatos. La grandeza de los Yankees de Nueva York, que en sus años primeros años compartían instalaciones del Polo Grounds con los Gigantes, se incrementó con sus largos y descomunales batazos. Fue tal su impacto que los Yankees necesitaron construir pronto su propio escenario, por lo que se dijo que el Yankee Stadium se construyó con los cuadrangulares del Bambino.

El apodado Sultán del bate rompió tantas marcas que el público se deleitaba y deliraba en épocas que solo se sacaban solo entre diez o doce cañonazos en la temporada. Pero Ruth superó la cifra de manera abrumadora cuando en 1927 disparó 60 jonrones.

Totalizó 714 vuelacercas en sus 22 campañas, pero hubo uno en especial que aún después de 88 años se sigue comentando. Ocurrió el 1 de octubre de 1932, en la quinta entrada del tercer partido de la Serie Mundial entre los Yankees y los Cachorros de Chicago, que eran locales en el Wrigley Field. El marcador estaba 4-4 y el público y los jugadores de casa se habían cargado con gritos e insultos contra el Bambino, con la intención de perturbarlo.

Cuando Ruth tomó un nuevo turno los gritos aumentaron. El lanzador Charlie Root puso la cuenta pareja de dos bolas y dos strike y fue el momento cuando el bateador levantó su mano derecha y señaló el jardín central. En el nuevo lanzamiento Babe conectó fortísimo y la pelota cayó en la parte más profunda de las gradas del jardín central, justo por el sitio que había señalado, a una distancia de 134 metros.

Mientras recorría las bases Babe Ruth le hizo un gesto de despedida a la banca de los Cachorros y al llegar a la tercera base gesticuló como si empujara hacia la banca, que estaba en completo silencio. En este juego uno de los 50.000 espectadores fue Franklin Delano Roosevelt, quien luego fue presidente de Estados Unidos, quien aplaudió la acción. Hay una otra versión que asegura improbable que Ruth se haya atrevido a señalar el lugar a donde volaría la pelota. Se cree que lo que hizo fue marcar la cantidad de striks recibidos.

Con el tiempo se siguió investigando y comentando la acción ocurrida sin quedara nada registrado en imágenes. Pero hay dos detalles que vale la pena revisar. Mientras realizaba una investigación el escritor Dan Joseph, que escribía la biografía de Lou Gehrig, descubrió un audio de una entrevista radial en el que Gehrig entregó detalles sobre el famoso batazo de Ruth. Aseveró que era real que el Bambino señaló el lugar por donde iba a hacer que la pelota abandonara el campo de juego.

Según Gehrig, Ruth “separó del plato y le dijo al mundo que la sacaría al siguiente envío. Hasta que escuché el sonido seco y característico del choque del bate con la pelota... y la sacó por el preciso lugar que señaló de las gradas del jardín central. Me quedé muy admirado y no lo podía creer”.

Testimonio de un observador privilegiado que estuvo en el círculo de espera y cerca de la jugada. Gehrig aseveró que todo fue real. Explicación que es considerada muy confiable por el agregado de que Gehrig tenía fama de ser muy serio y honesto. Nadie habría creído que inventó aquello para favorecer la imagen de Ruth, que además no necesitaba de eso. Hay otra prueba: un hallazgo fotográfico –gráfica tomada desde las gradas– en donde de manera evidente se ve el brazo levantado de Babe.

Con estas evidencias queda claro que el jonrón que Babe Ruth anticipó por donde abandonaría la pelota en el estadio Wrigley no fue un mito. Fue un hecho verdadero, efectivo y poco común que solo podía lograr un beisbolista poco común, como el Bambino. (O)