La renuncia de Cristhian Noboa a la Comisión de Fútbol de Club Sport Emelec dejó al descubierto una nueva fractura interna en el cuadro eléctrico. Su salida se produjo apenas poco más de dos meses después de haber iniciado trabajo junto con José David Jiménez, elegido presidente del club el pasado 21 de febrero, en un proyecto que fue presentado como una apuesta de reconstrucción institucional y deportiva.

En enero, antes de las elecciones, Noboa había adelantado que junto con empresarios emelecistas impulsaría “un proyecto serio y sostenible” para el Bombillo. Su presencia aparecía como uno de los principales respaldos de la nueva administración, no solo por su identificación con el club, sino también por el conocimiento del entorno futbolístico y la expectativa que generaba su participación en la toma de decisiones.

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Van a una parrillada y dicen que no hay conflicto. Están el presidente, están representantes, están los jugadores, y no está el presidente de la Comisión de Fútbol. El quiebre fue cuando perdimos con Guayaquil City, yo fui muy claro en decir que hay un punto de inflexión", sostuvo Noboa a El Canal del Fútbol esta mañana.

Con el paso de las semanas han aparecido señales de tensión. Ya circulaban versiones sobre diferencias internas entre dirigentes, pero el primer síntoma público se produjo a mediados de abril, cuando en la previa del partido ante Guayaquil City lanzó una advertencia que terminó siendo reveladora. “Si no ganamos, sí o sí tiene que haber cambios”, dijo entonces a este Diario, al referirse a un encuentro que calificó como un punto de inflexión.

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Aquella declaración dejó ver que el malestar iba más allá de lo deportivo. Semanas después llegó la renuncia. Aunque oficialmente se habló de desacuerdos dirigenciales, el trasfondo parece apuntar a diferencias sobre la conducción deportiva, los criterios de toma de decisiones y el rumbo institucional del club.

La salida de Noboa también tiene peso por el perfil del exmediocampista. No se trataba únicamente de un nombre ligado emocionalmente a Emelec, sino de uno de los pocos integrantes de la estructura con experiencia directa en el fútbol profesional.

El propio Noboa dio a entender que los dirigentes que permanecen en el club no tienen mayor conocimiento o experiencia futbolística que él.

José David Jiménez y Cristhian Noboa oficializan su candidatura con tres ejes estratégicos. Foto: Redes sociales

En ese contexto, el periodista Andrés Caguana, de La Radio Redonda, considera que el golpe va más allá de una salida puntual.

“Indistintamente de una salida inesperada como la de Noboa, el equipo pierde en estabilidad dirigencial aparte de la que ya tiene, que es la crisis futbolística. Obvio que afecta porque se va una pieza fundamental en las elecciones para esta lista, y desde ya, con base en sus declaraciones, se nota que hay algo roto”, señaló.

Caguana también advirtió sobre el impacto interno que podría generar la decisión. “Ojalá que no haya gente del directorio que haya apoyado a Noboa, porque si no renuncian, ahí se forman las malas relaciones y se crean los bandos”, apuntó.

Por ahora, Emelec pierde una voz que buscaba influir en las decisiones deportivas y que, por trayectoria, tenía peso en el camerino, en la opinión pública y en el entorno institucional. “Lo cierto es que por ahora, ni en los resultados ni en lo dirigencial, Emelec ha cambiado, o al menos por ahora”, concluyó Caguana.

En apenas algo más de dos meses, lo que comenzó como una propuesta de reconstrucción terminó derivando en una ruptura interna que vuelve a dejar al Bombillo frente a una pregunta conocida: cómo encontrar estabilidad en medio de la presión deportiva y las tensiones de su propia dirigencia. (D)