La legendaria Cortina de Hierro, considerada como la mejor línea defensiva en la historia de Barcelona Sporting Club y también de la Selección, perdió este viernes a uno de sus célebres integrantes: Alfonso Quijano Johnson, el memorable King. Con el nombre de Quijano empezaba la mención de cada uno de los componentes de una zaga eternizada en la historia por la calidad técnica de sus integrantes, por el grado de comprensión que exhibían en las canchas, por su calidad para marcar, y por los títulos que ganaron para la escuadra canaria. El deceso fue comunicado por su hija Silvia en redes sociales.

Y también por haber enfrentado con éxito, por largas temporadas, las embestidas de respetables ataques rivales en juegos por los desaparecidos torneos profesionales de la Asociación de Fútbol del Guayas, campeonato nacional, Copa Libertadores y en amistosos contra algunos de los más renombrados equipos extranjeros que, en la década del 60, habitualmente se presentaban en Guayaquil. Quijano representaba, tal vez como ninguno de sus compañeros de defensa, una bravura inclaudicable, virtud que lo convirtió en favorito de la afición amarilla.

La denominada Cortina de Hierro de Barcelona, bloque defensivo muy solvente integrado por Alfonso Quijano (i), Vicente Lecaro, Luciano Macías y Miguel Bustamante. Foto: Archivo

Medio siglo después del adiós del King de Barcelona, y unos cuantos años más de la última actuación de la Cortina de Hierro, aún el fútbol ecuatoriano, en sus equipos, no ha podido repetir una alineación así en la zona posterior: Alfonso Quijano, Vicente Lecaro, Luciano Macías y Miguel Bustamante (Cortijo fue el primer en partir, en el 2012). Este día, también el Club Sport Emelec y Guayaquil Sport están de luto porque en esas escuadras también militó Quijano (con los eléctricos estuvo en la Libertadores de 1973).

La ‘Cortina de Hierro’, con bustos de bronce. Vicente Lecaro (i), Alfonso Quijano y Luciano Macías, tres de los cuatro integrantes de la ‘Cortina de Hierro’.

Quijano llegó a Barcelona en 1962 por recomendación de otro símbolo canario: el masajista Felipe Mentolato Vera, que había observado el desempeño del joven de 19 años como lateral de la selección amateur de Guayaquil y que como tal ya era muy popular en la cancha del estadio Ramón Unamuno. Del estreno como torero de Quijano escribió en abril del 2020 el periodista e historiador Ricardo Vasconcellos Rosado: “Tenía 19 años cuando debutó en un disputado Clásico del Astillero por el torneo profesional de Asoguayas (septiembre de 1962) marcando nada menos que a Clemente de la Torre. Barcelona venció 3-2 y Quijano se ganó el puesto. Formó en 1962 y 1963 una zaga memorable con Vicente Lecaro, el brasileño Jair y Luciano Macías. Por su lado, pasaba el hombre o la bola, nunca los dos. Con Macías se alternaba para incursionar en el ataque, lo cual no era común en ese tiempo”.

Pronto Quijano demostró que la reciedumbre era una de sus características. “El público vibraba cuando un puntero se atrevía a desafiarlo con un bailecito que terminaba con el provocador revolcado en el césped o en la pista atlética (del estadio Modelo). No solo era fuerza. Tenía una gran clase, pero no toleraba los desafíos. Cuando llegó Vélez Sarsfield de Argentina, un equipo con grandes jugadores, pero acostumbrado a ganar al braveo, por la izquierda alineaba uno de los mejores zurdos gauchos: Juan Carlos Carone, al que apodaban Pichino. Nadie le advirtió de los arrestos de su marcador y apenas iniciado el partido le hizo a Quijano varios firuletes y ensayó un túnel. Alfonso solo lo miró y le advirtió que por ese lado no volviera con sus amagues. No tardó mucho Pichino en regresar y cuando cruzaba sus botines sobre el balón, Quijano lo elevó por los aires y el argentino por poco cayó en el velódromo. Después fugó y se lo veía ayudando a su defensa”, rememoró Vasconcellos Rosado hace un año.

En el 2016, José Francisco Cevallos, presidente del Barcelona SC esa época, entregó un reconocimiento a Alfonso ‘King’ Quijano Johnson. Foto: Archivo

En el libro Historia del Barcelona SC, publicado en 1986, Mauro Velásquez Villacís, en la sección Figuras del Recuerdo, el autor de la obra recordó así a Quijano: “Durísimo en la marca, jugando muchas veces al filo de la expulsión, poseía, sin embargo, grandes condiciones técnicas que lo llevaban a proyectarse al ataque como muy pocos laterales ecuatorianos lo hicieron en nuestro fútbol. Muchas veces fue motivo de duras sanciones y polémicas (...) alcanzó (con Barcelona) los campeonatos provinciales (de Asoguayas) de 1963, 1965 y 1967; y los nacionales de 1963, 1966, 1970 y 1971”.

La última vez que el King Quijano, el Ministro Lecaro, el Pollo Macías y Cortijo Bustamante jugaron juntos fue el 21 julio de 1968, cuando Barcelona perdió 1-0 con Liga de Quito, en el Modelo, en el marco del campeonato nacional.

Con los amarillos el marcador de punta jugó 60 partidos de los certámenes de la Asociación de Fútbol, 93 por el torneo ecuatoriano, 15 de Copa Libertadores. (D)