Carlos Torres Garcés (1951) está ligado al Club Sport Emelec desde 1976, año en que los azules lo repatriaron desde el Toluca mexicano. El Palillo llegó como uno de los fichajes estelares de esa temporada y hasta 1980 fue un brillante conductor de juego de los eléctricos, con los que se coronó campeón nacional en 1979.

Hoy, el exvolante esmeraldeño (que hace cinco años dijo que ‘’nunca fui tan feliz en el fútbol como en el 2006″, cuando fue subcampeón como DT millonario) está preocupado por Emelec, equipo que “pudo ser goleado” por los cetáceos este día, comentó.

“No veo a Emelec como una fuerza futbolística poderosa”, opinó Torres Garcés luego de la derrota 2-1 sufrida ante el Delfín, por la quinta fecha de la primera etapa de la LigaPro. Es el segundo resbalón seguido del cuadro del español Ismael Rescalvo, que en el estadio George Capwell ha rescatado apenas cuatro de nueve puntos disputados en el 2022

Para el entrenador ecuatoriano, que en esa función condujo a Emelec a la obtención del título de 1994, Rescalvo sigue como técnico azul porque “seguramente su salida costaría mucho dinero”. Palillo cree que con el europeo algunos futbolistas del club emelecista han “retrocedido en su nivel”.

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En charla con EL UNIVERSO Torres Garcés declaró que “añora al Emelec de juego rápido, vistoso, creativo”. Voz de peso para hablar de Emelec, el ecuatoriano dice que en el equipo de Rescalvo se corre mucho y se piensa poco, porque “como se entrena, se juega”.

Rescalvo dijo en rueda de prensa que Delfín no dominó a Emelec y que en la derrota los goles fueron recibidos por desconcentraciones ¿Qué opina usted de esa declaración?

Parece que Rescalvo cree que el contrario no juega. En este tipo de competencias, como la ecuatoriana, no sé si en el resto de Sudamérica es igual, siempre ocurre que el visitante, al que podría considerarse en un nivel más bajo que el rival (dueño de casa), desde el punto de vista de la calidad de sus jugadores, regala espacio, cede terreno. Con eso intenta, primero, mantener el cero en su portería. Y luego, con delanteros tan rápidos como los que tiene Delfín, contraatacar. Desde el punto de vista táctico al DT Guillermo Sanguinetti le salió lo que había planificado.

Emelec empezó con una goleada (4-0) ante Macará, venció de visita a Independiente del Valle (1-0), pero luego no pudo de local con Guayaquil City (2-2), y ya tiene dos derrotas seguidas (con Gualaceo y Delfín). ¿Qué pasó en las tres últimas fechas?

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Emelec me había convencido por lo que hizo en sus dos primeros partidos, pero ahora ya me hace dudar. No lo veo como una fuerza futbolística poderosa. Uno cree que después de tantos temporadas, que para Rescalvo es la cuarta en Emelec (asumió en abril del 2019), ya habría una consolidación. Pero veo que en los últimos partidos, contra el City, Gualaceo, y ahora Delfín, el equipo demuestra una fragilidad defensiva preocupante. Y además Emelec no tiene gol. No se ve que sus jugadores de ataque definan las acciones de gol que ellos mismos crean. Es un problema bastante serio. No es una cosa menor decir que Emelec es frágil atrás y que hay falta de gol.

Emelec tiene malos resultados y malos rendimientos. Según Rescalvo se debe a las varias bajas por lesiones.

Siempre que Emelec se presente contra un equipo como Gualaceo, sin desmerecer la capacidad de los futbolistas de ese club, o con rivales como Guayaquil City o Delfín, se supone que debe ser superior. Cualquier equipo, por circunstancias del fútbol, tiene jugadores lesionados o suspendidos, pero los problemas de Emelec no pasan por ahí. El rendimiento futbolístico se explica a través de dos partes. Una tiene que ver con la capacidad y destrezas de los futbolistas. La otra se relaciona con el entrenamiento que los jugadores reciben. El entrenamiento de Rescalvo y de su cuerpo técnico en Emelec no tiene relación con lo que exige la competencia de la LigaPro.

Pero se hicieron ocho contrataciones.

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Han contratado refuerzos, pero un equipo que parecía veloz sucede que se va llenando de jugadores lentos. Eso es peligroso. Son futbolistas que juegan 20 minutos y después se agotan. Y digo que es peligroso porque eso ocurre por la clase o modelo de entrenamiento que se realiza en Emelec. En Ecuador se juega en la altura y muchas veces con la luz del día. Por eso los equipos de la Costa deben estar mucho mejor preparados que los de la Sierra, por una cuestión simple: el rendimiento del jugador de altura es por adaptación y el rendimiento de los de la Costa, si es alto, es por entrenamiento. Emelec me dejó preocupado porque Delfín lo superó en todos los aspectos: en defensa, en media cancha, en ataque. Incluso los manabitas perdieron varias opciones de anotar. Emelec pudo ser goleado.

¿No cree que en Emelec falta gente que piense? En el fútbol nacional hoy se agotan los elogios para los que corren, suben y bajan, y marcan. Alexis Zapata es supuestamente quien debe crear juego en Emelec, pero corre más de lo que piensa.

En el fútbol de hoy se habla mucho de preparación física, de correr, de kilómetros, de aspectos aeróbicos y anaeróbicos. El balompié del presente ha cambiado, pero no deben haber solo jugadores entrenados para correr, sino también para jugar fútbol, para decidir de forma adecuada, para hacer un pase o un remate que sea provechoso para el equipo. Creo que sí existen futbolistas capaces de hacer lo que menciono, pero los que están entrenando para correr solamente y no para tomar decisiones acertadas. El fútbol si bien es cierto que se ejecuta con los pies, es básicamente un deporte de inteligencia. Se hace lo que está en la cabeza de los jugadores.

¿Pero qué ocurre en el caso de Zapata?

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Depende de lo que se practica. Hay una frase bastante trillada, pero válida, que dice: como se entrena, se juega. El partido es simplemente el reflejo de lo que se entrena. En la mente del colombiano (Zapata) parece que es más importante defender que atacar, defender que hacer un pase gol. Importa más defender que rematar de media distancia, y defender está antes que hacer una gambeta como un recurso. Nada de eso se ve en Emelec, honestamente. Pero sí se ve gente que corre bastante

Desde hace cuatro temporadas, en cierto momento del campeonato, la pregunta que se repite es: ¿le ve opciones de mejorar al Emelec de Rescalvo?

En cualquier empresa si en cuatro años no se rinde, no queda nadie. Peor en un club de fútbol. Lo que pasa es que seguramente (Rescalvo) tiene un contrato que lo ata. Hoy ya no es como antaño, cuando los directivos echaban a los técnicos y jugadores, y muchas veces se iban sin recibir ni un centavo de su contrato. Hoy, si un entrenador firma por cuatro temporadas y por algún motivo el dirigente decide despedirlo, el club tiene que pagarle los cuatro años. Puede ser que esa sea la razón para que el directorio de Emelec decida mantener a Rescalvo. Seguramente su salida, y la llegada de otro entrenador, le costaría mucho dinero. En cuatro campañas Emelec, en muy pocos momentos, nos ha mostrado al que equipo que añoramos: de juego rápido, vistoso, creativo. Un equipo con futbolistas con destrezas. Algunos jugadores, incluso, están retrocediendo en su nivel. Por ejemplo, sucede con José Francisco Cevallos Jr., un chico que es buen futbolista. Joao Rojas, siendo uno de los mejores del plantel, como que va perdiendo sus mejores capacidades. (D)