“Eso es lo que hay”. Con esa frase se justifica que hoy Barcelona SC alinee a varios jugadores nacionales de cuestionables condiciones futbolísticas. Por ejemplo, el errático y correlón Adonis Preciado, con 8 goles en 134 partidos oficiales (uno casi cada 17 partidos, en promedio), seguramente no habría jugado en el equipo canario que ganó el título ecuatoriano de 1991 y tampoco en los que clasificaron a la final y semifinal de la Copa Libertadores de 1990 y 1992, en ese orden, porque en esas épocas Carlos Muñoz estaba en el plantel. Los niveles de ambos los hacen incomparables entre sí.

“No hay dinero para más”. Ese argumento se emplea para explicar la avalancha de futbolistas extranjeros mediocres que ahora soporta Ecuador, donde se permiten ocho por cada equipo. Barcelona SC tiene hoy una colección de volantes foráneos —Leonai Souza, Jesús Trindade y Bruno Piñatares— que juntos no igualan la clase de Marcelo Morales, por ejemplo. El Pepo jugó en Independiente de Avellaneda y fue campeón de Argentina en 1988-1989, junto con Ricardo Bochini. El cartel que trajo y el rendimiento que Morales exhibió en Ecuador eran mayores que los de la citada trilogía torera.

‘A este Barcelona SC no vendrán jugadores chimichurris, solo los que sean competitivos’, dice el presidente Antonio Alvarez

Además de haber aguantado a Diego López, un DT que implantó estilo sin ambición y que fue despedido el 19 de abril pasado, la desventaja de tener a algunos “jugadores chimichurris” es básicamente la razón del reciente fracaso de Barcelona SC en la Copa Libertadores —sin triunfos y eliminado en la fase de grupos, cuando aún restan dos jornadas del grupo B—.

Publicidad

Definición de ‘jugador chimichurri’

El término “jugadores chimichurris” fue acuñado en enero anterior por Antonio Alvarez, entonces presidente barcelonista, que por no ser reconocido por el Ministerio del Deporte deberá participar en elecciones el próximo 25 de mayo. El directivo anunció esta pretensión: que “Barcelona SC sea protagonista en todas las competencias que participe”. Para ello serían exigentes en los fichajes: “No vendrán jugadores chimichurris; solo los que sean competitivos”. Entiéndase por chimichurris futbolistas malos, de acuerdo con Alvarez.

Barcelona SC, otro fracaso en la Copa Libertadores: el 16,66% de los puntos ganados en el 2024, en una de las peores participaciones toreras

Lamentablemente para las aspiraciones canarias en la Libertadores y en la Liga Pro, sí fueron contratados “jugadores chimichurris”, que se unieron a otros de esa categoría que ya estaban en Barcelona SC. La posición donde se nota lo mal reforzados que están los amarillos es la de marcador de punta.

El lateral Pedro Pablo Perlaza es canario desde el 2023, pero no repite el episódico buen momento que en el 2019 tuvo en Delfín. Salta de un club a otro por problemas de bajo desempeño y de disciplina. En la Liga Pro 2024 tiene apenas 99 minutos jugados en dos partidos y en la Libertadores no ha sido tomado en cuenta. Tiene 33 años.

Publicidad

Y ahora, ¿quién podrá defender a Emelec? Barcelona SC no le ‘para bola’ a la advertencia azul. Aníbal Chalá incrementa lista de los que en presidencia de José Pileggi se fueron gratis

¿Hasta cuándo, Pineida?

Mario Pineida cumplirá 32 años en junio y llegó hace mucho a su techo de rendimiento, que no es alto. Ha dejado de ser útil en Barcelona SC por el nivel, lesiones y notorias dificultades para conservar el peso óptimo de un deportista de élite. Como Perlaza, tampoco hubo confianza en él para la Libertadores y en el actual campeonato nacional. Según el portal de la Liga Pro, tiene dos partidos incompletos, con 120 minutos en cancha.

Para contrarrestar las deficiencias de Perlaza y Pineida, Barcelona SC se fijó en el 2014 en Aníbal Chalá. Sin mercado internacional después de intrascendentes campañas en Francia (apenas catorce juegos en el Dijon) y México (Toluca y Atlas), en el 2023 jugó menos de media temporada en Emelec (doce encuentros de la Liga Pro). En su breve estancia como azul, Chalá fue llamado a la Selección, porque “eso es lo que hay”, pero no jugó un minuto.

Publicidad

¿La Liga Pro de Ecuador el ‘destino inesperado’, ‘exótico’ y ‘curioso’ de James Rodríguez? Volante colombiano estaría en la mira de tres clubes, según prensa internacional

‘Chimichurri’ del extranjero

En la Libertadores fue alineado en tres de cuatro compromisos y en ocho de la Liga Pro, suficientes para que Chalá muestre, como marcador de punta, insolvencia para defender e incapacidad para atacar. En el mismo costado defensivo donde antes brillaron en Barcelona SC símbolos y figuras como Miguel Cortijo Bustamante, Luciano Macías, Fausto Klínger y Claudio Alcívar hoy está Chalá, que además representa para el club el riesgo de eventual pérdida de dinero por una demanda presentada por Emelec.

La lista de laterales chimichurris de Barcelona SC la completa el uruguayo Mathías Suárez, llamativamente limitado en el puesto de lateral derecho. Herencia funesta de su compatriota Diego López, Suárez perdió la titularidad en la Libertadores después de su desastroso estreno contra Cobresal, en Chile (1-1). Contra Talleres de Córdoba (2-2), en Guayaquil, el charrúa entró a 2 minutos del final del partido.

En la Liga Pro 2024, Suárez tiene cinco partidos en Barcelona SC, cuatro de ellos como titular. El sector diestro, donde hubo extraordinarios laterales barcelonistas, como Alfonso Quijano, Walter Cárdenas, Flavio Fantasma Perlaza, Freddy Bravo, entre otros, hoy está a la deriva. Ahí no ha funcionado nadie y, por eso, se improvisó al central guayaquileño Willian Vargas, quien en seis duelos de la Liga Por y en tres de Copa cubrió la banda derecha. (D)