Del abandono de la Secretaría del Deporte a la propuesta que le hizo el Ministerio de Cultura y Patrimonio al Municipio para que administre el Centro Cívico, incluidas las piscinas usadas en el Mundial de 1982, el destino de ese maltratado complejo de natación podría ser el de desaparecer para construir ahí el decimonoveno parque acuático de Guayaquil.

Ante esta posibilidad Jorge Delgado Panchana, el mejor nadador nacional de todas las épocas, y presidente de la FENA (Federación Ecuatoriana de Natación), dice que urge rescatarlas para la enseñanza deportiva. El doble medallista de oro panamericano, finalista olímpico y recordista mundial dice que si es necesario salir a las calles a protestar para impedirlo, debe hacerse.

Como nadador, entrenador y presidente de la FENA, qué opina de la posible desaparición de las piscinas del Forestal para que se haga un parque acuático?

Los parques acuáticos se pueden construir en cualquier parte de la ciudad, pero no donde están las piscinas del Centro Cívico. Este complejo representa un legado del Mundial de Natación de 1982. No debe desaparecer. Hay que ver cómo rescatarlas para que sean utilizadas. Desaparecerlas sería como quitarle a Egipto las pirámides porque estas piscinas mundialistas son parte de la historia guayaquileña.

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¿Por qué cree que se puso de moda en Guayaquil demoler escenarios deportivos, o no darles mantenimiento adecuado, como ocurre con las piscinas del Centro Cívico?

Es notoria la falta de cultura deportiva en nuestro país, donde todo se enfoca solo en el fútbol, cuando los más importantes logros han sido conseguidos en deportes individuales como atletismo, natación, pesas, o judo. Pero esas disciplinas no tienen el auge y atención que tiene el fútbol. Pretender desaparecer un escenario deportivo es no darle la importancia que tiene. Después del Mundial de 1982 no se construyeron más instalaciones como las piscinas del parque Forestal.

Se argumentó que es oneroso mantenerlas o repararlas.

El costo de mantenerlas puede ser alto, pero sí se mantenían cuando estaba en vigencia la Ley de Deporte de 1980, que exoneraba del pago de luz y agua a los escenarios deportivos que cumplían los requisitos. Esta ley fomentaba que se construyan lugares públicos y privados (para el deporte competitivo, donde también se enseñaba determinada disciplina).

Pero cuando se cambia la Ley del Deporte desaparece la exoneración de pago de servicios de luz y agua. Por eso vemos que estadios grandes que tiene el país pasan por un problema de mantenimiento, pues los rubros van destinados a otros pagos. Antes no les correspondía pagar luz y agua y ahora se debe cancelar por recolección de basura.

Usted dijo que en la antigua piscina municipal debió funcionar la FENA, pero la pileta de Malecón y Loja ya fue derrumbada.

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Esa fue la primera piscina que se construyó en Ecuador (1929). Era un edificio insigne, patrimonial, como lo fue el mercado del sur, que ahora es el Palacio de Cristal. Muchas veces las personas que están en cargos como alcaldías y prefecturas desconocen la historia. Habría sido mejor que se edifique, en el lugar donde estaba la piscina municipal, una especie de Salón de la Fama de la natación sudamericana, o las oficinas de la Federación Ecuatoriana, que la piscina se la usara para entrenamientos.

Debió preguntarse, a las personas que conocen de natación, qué tan importante era ese lugar (donde ahora se levanta una estación de la Aerovía). La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, fue nadadora y por eso esperamos que recuerde esa época y pueda hacer algo para rescatar las piscinas.

¿Qué aconseja hacer con las piscinas del Forestal?

El deporte, hay que recordarlo siempre, es parte clave de la solución de los problemas que tiene la juventud ecuatoriana. Hay que elaborar un buen proyecto para que sean un escenario deportivo de gran utilidad. Además, podría estar ahí el museo de la natación ecuatoriana, como lo tiene Nueva York.

Incluso la piscina Olímpica puede servir de patrimonio de la ciudad para poner ahí algún elemento que recuerde a quienes, a través de la natación, le dieron glorias a Ecuador. No hay una estatua, por ejemplo, de Los Cuatro Mosqueteros del Guayas (Ricardo Planas, Abel Gilbert, Carlos Luis Gilbert y Luis Alcívar), que ganaron en 1938 el Sudamericano de Lima.

¿No es ilógico que se diga Guayas perdió su condición de potencia deportiva y a la par se hayan demolido varios escenarios de la ciudad y otros no reciben mantenimiento?

Hay que agotar todas la instancias para que no se sigan destruyendo más. Hay que hacer algo que sea como una apelación a esa sentencia de muerte (de los escenarios). Todos los que hacemos natación debemos aportar
algo para que no desaparezcan las piscinas del Forestal, que son un legado del Mundial. Tenemos una Prefectura, la Fundación Malecón 2000 y otras entidades que deberían luchar por la conservación de lugares como estos. Si hay que salir a las calles, con pancartas, a pedir que estos escenarios deportivos no desaparezcan, mucha gente levantará su voz de protesta.

Hay que agotar todas las instancias para que no se sigan destruyendo más (escenarios). La alcaldesa Cynthia Viteri fue nadadora y esperamos que recuerde esa época".Jorge Delgado

(D)