Los ‘códigos del fútbol’ (invocados para que casos de indisciplinas se manejen internamente, para que no se hagan públicos los nombres de quienes los cometieron) empezaron a funcionar en Barcelona respecto al tema de Billy Arce.

Leonardo Ramos, 24 horas después de que Frickson Erazo dijera que no se debe “satanizar” a Arce por conducir en estado de ebrieda un vehículo sin placas y con vidrios polarizados, declaró ayer que “no le podemos clavar una espada en el pecho a un jugador que en realidad estaba en su día libre” cuando fue arrestado por quebrantar la ley.

La justicia ordinaria sentenció a Arce a 20 días de cárcel y a hacer por 10 días trabajo comunitario. En julio pasado, también en su día libre, Arce cometió actos de indisciplina en Emelec, club que lo separó pese a llegar en este 2019 como uno de los fichajes más prometedores del club eléctrico.

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“Estoy seguro que todos nos hemos tomado una cerveza, algún vaso de vino y ninguno de nosotros somos lo que se está publicando en todos lados sobre Billy. Sí, de parte nuestra va a tener una reprimenda bastante fuerte si logramos consensuar con el club. Para nosotros es un jugador interesante, un compañero de trabajo que tenemos que ayudarlo (...) Lo tenemos que ayudar sobre todo en la conducta. Pueden haber 10 millones de moralistas que hablan si toma o no toma y acá todos tomamos, esta es la realidad. Simplemente hay que saber cuándo lo hacemos. Lo que más tomo en cuenta es la falta de respeto a la autoridad (Arce gritó a los policías), eso es lo peor que puede haber”, dijo Ramos.

“Si hay la posibilidad de que se quede con nosotros vamos a hacer mucho hincapié en eso (en la disciplina), porque está representando a una institución muy importante y tiene que saber que lo que hizo estuvo mal. Seguramente va a tener que cumplir alguna pena más (sanción), pero todos deberíamos sacarnos el cartel de moralistas y entender que lo que le pasó, le podría pasar a cualquiera”, agregó el DT. (D)

 

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