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Goles olímpicos también tienen historia en Ecuador

En el marco del torneo nacional, el conteo se inicia en 1965 y llega hasta la semana anterior.

El 9 de julio de 1978, Aníbal Cibeyra le hizo el primero de sus tres goles olímpicos a Barcelona. Sorprendió al arquero Gerardo Rodríguez y dejó “congelado” a Eladio Mideros (d). Foto: redaccion

Jaime Naranjo Rodríguez

Es una acción futbolera asombrosa por ser poco habitual que se produzca. Nació, como varias de las jugadas más espectaculares del balompié (como la chilena) en Sudamérica, hace 95 años, y en la jornada anterior de la LigaPro 2019 fue el hecho destacado: el gol olímpico.

El tanto se lo anotó el colombiano Carlos Andrés Mosquera, de Técnico Universitario, al guardameta José Ignacio Camacho, de Fuerza Amarilla, en el estadio Nueve de Mayo. Con esa conquista el equipo ambateño logró un agónico empate a 2, a los 86 minutos, frente a los anfitriones machaleños.

Se denomina olímpico al gol que se convierte al golpear el balón desde el tiro de esquina y que entra directamente en la portería rival. Al ser poco frecuente, muy pocos jugadores han conseguido transformarlo.

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Por ejemplo, el único gol olímpico registrado en un Mundial lo hizo el colombiano Marcos Coll, el 3 de junio de 1962, en Chile. Ocurrió en el duelo contra la Unión Soviética en el estadio Carlos Dittborn Pinto, de Arica. Coll batió a Lev Yashin, la Araña Negra, en ese momento el mejor portero del planeta. Colombia igualó a 4 con el equipo europeo.

En la Libertadores fuimos testigos presenciales de un gol olímpico en el estadio Centenario, de Montevideo, el 2 de mayo de 1970. Fue en el partido Peñarol-Liga de Quito, por la fase de grupos. Miguel Salazar puso en ventaja a los albos a los 55 minutos, con un tanto olímpico que sufrió el arquero Sergio Blanco. Empató Ermindo Onega (59m) y Néstor Tito Goncálvez puso el 2-1 definitivo para Peñarol (71m).

Al margen del campeonato nacional, 18 de abril de 1971, por el torneo Preparación de AFNA, en el estadio Atahualpa, Carlos Andrade, del Politécnico, le hizo un gol olímpico a Jorge Merino, del Deportivo Quito, a los 69m. Los chullas vencieron 3-2.

Según datos del historiador Ricardo Vasconcellos Rosado, el primer gol olímpico en Ecuador sucedió el 14 de octubre de 1928, en el Campo Deportivo Municipal en Puerto Duarte, durante la final del I Campeonato Nacional de Selecciones, por el Escudo Cambriam. “Guayaquil estaba representado por los jugadores del General Córdoba que dirigía el inglés William J. Tear”. La final fue contra los quiteños y “a los 30 minutos los porteños iban venciendo 4-0. Se cobró entonces un tiro de esquina por parte de Nicolás Gato Álvarez. La bola fue hacia el arco ante la desesperación del porteño capitalino Aníbal Monge, que veía cómo el esférico iba sobrepasándolo hasta penetrar por el ángulo opuesto. Fue, como dijo este Diario al día siguiente del compromiso ganado por Guayaquil 8-0, ‘uno de los tiros más hermosos que se han lanzado en canchas guayaquileñas, de factura olímpica’, y que el esfuerzo de Monge no pudo detener”.

El primero por el torneo nacional lo hizo el brasileño Eduardo Joffre, de Liga (Q), en 1965. En el país el récord es del argentino Aníbal Cibeyra (Emelec), autor de tres olímpicos, todos en 1978. 

 

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El 2 de octubre se cumplirán 95 años del primer tanto

El gol olímpico cumplirá 95 años el próximo 2 de octubre. Su origen tuvo como protagonistas, en Buenos Aires, a Uruguay y Argentina. El albiceleste Cesáreo Onzari, puntero izquierdo de Huracán, marcó por primera vez un tanto directo desde el tiro de esquina, y el charrúa Andrés Mazzali fue el primer arquero en recibirlo. 

El suceso histórico ocurrió en un duelo entre Argentina y Uruguay, selección que cuatro meses antes había ganado oro en los JJ.OO. de París 1924.

A partir de ese episodio, cada anotación hecha de esa manera fue descrita “como Onzari a los olímpicos”, pero con el transcurso del tiempo fue llamada en todo el mundo como gol olímpico, haciendo un juego de palabras con el éxito de los celestes en el torneo de Europa.

Apenas arribaron los campeones olímpicos a su país, tras un prolongado viaje en barco, se organizaron dos amistosos con Argentina. El primero fue el 21 de septiembre, en Montevideo (1-1). El 2 de octubre en la revancha en Buenos Aires, en cancha del club Sportivo Barracas, Onzari cobró un tiro de esquina (15m) con tanto efecto que el balón se incrustó en el primer palo de Mazzali. El gol causó protestas de los charrúas. Sin embargo, el árbitro charrúa Ricardo Vallarino lo validó.

“Tengo la seguridad de haber actuado a conciencia, en ningún momento dejé de cumplir mi misión en la forma en que entendía debía hacerlo. Prueba de ello, los goles que sancioné, el primero de los cuales directamente de un córner, aun cuando esa nueva disposición del reglamento oficial no nos ha sido comunicada a los jueces de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF)”, explicó Vallarino.

En junio de 1924, la International Board modificó el artículo 11 de las Reglas de Juego, autorizando la concreción de un gol directamente de un tiro de esquina. (D)

Redacción
Redacción

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