¿Luego del título qué viene para juveniles de Ecuador?

¿Luego del título qué viene para juveniles?
¿Luego del título qué viene para juveniles?
RANCAGUA, Chile. Joh Jairo Espinoza (4), José Cifuentes (8), Leonardo Campana (9) y otros seleccionados en una de los varios festejos ecuatorianos.
17 de Febrero, 2019
17 Feb 2019

La clasificación a un Mundial sub-17 con mayores de edad –el caso de los niños con bigote– y la participación en un Sudamericano sub-20 con jugadores con identidades de personas fallecidas –los muertos vivientes, en 1999– avergonzaron al país, que en el ámbito futbolístico alcanzó internacionalmente la fama de tramposo cuando de categorías menores se trataba.

Tras esos capítulos nefastos llegó la hora de máxima gloria del balompié nacional juvenil ecuatoriano al conseguirse el primer título oficial en la historia de la Selección, a nivel de Conmebol. El pasado domingo la Tricolor se llevó el título del Sudamericano juvenil de Chile y clasificó como monarca al Mundial de Polonia 2019.

El hecho, inédito porque ni en las tres ocasiones en que fue anfitrión de la Copa América Ecuador estuvo cerca del campeonato, generó felicidad, orgullo y esperanza.

Después de las celebraciones y de la euforia surge la pregunta sobre el futuro de los juveniles y qué deben hacer la FEF y sus respectivos clubes para que el despegue de cada jugador sea exitoso. Pero no solo en el plano deportivo; también, entre otros órdenes, en el desarrollo personal, educativo y psicológico.

Tres exfutbolistas: Juan Carlos Burbano, Carlos Alfaro Moreno y Ricardo Armendáriz proponen proyectos que permitan una formación integral de los jóvenes campeones. “Cuando demos ese salto, trascenderemos”, anticipa Burbano, para darles, a través de profesionales especializados, herramientas para sobrellevar el actual momento de fama, la presión de ser o no titulares en sus clubes y afrontar la adaptación a nuevas culturas, en caso de ir al extranjero. (D)

‘Hay que saber sobrellevar el éxito, no hay que marearse’

Carlos Alfaro Moreno sabe lo que representa jugar en primera división siendo joven: debutó en 1983, a los 19 años, en Platense de Buenos Aires. Es decir, a la misma edad que tienen los tricolores que ganaron el Sudamericano Sub-20, el exdelantero experimentó la presión de jugar en un medio tan exigente como el argentino.

Desde esa vivencia, el hasta hace poco vicepresidente deportivo de Barcelona sugiere qué caminos seguir para aprovechar el nivel futbolístico de los campeones y cómo guiarlos al éxito como personas.

¿Debe crear la FEF un área que se encargue de supervisar el desarrollo humano de los seleccionados? El Beto responde: “Los clubes ya están trabajando en eso, por lo que conozco y porque es una de mis facetas, hay clubes que ya tienen una secretaría técnica para seguimiento individual y colectivo. Hay psicólogos, convenios con unidades educativas, universidades. Recuerden que los jugadores pasan más en sus clubes que en la Selección y nunca está de más un apoyo externo”.

Para que maduren y para que el éxito no afecte a los juveniles, el exatacante de la Albiceleste recomienda: “El apoyo psicológico siempre será importante y no tengo duda de que el cuerpo técnico de Jorge Célico lo tiene claro. Hay entrenadores que dicen ‘soy el mejor psicólogo’, pero hay otros que necesitan un apoyo externo. Hay que saber cómo sobrellevar el éxito, no hay que marearse. Los muchachos deben saber que alcanzaron un logro para el país, pero que esto tiene que ser el inicio de buscar más cosas”.

Agrega: “Ahora que van al Mundial hay que pensar en un título, buscar crecer. Deben buscar siempre cosas importantes, ir a clubes grandes, jugar en Europa, ser campeones. Eso se llama hambre de gloria”.

A Alfaro Moreno se le consulta si una forma de ayudar a los seleccionados sub-20 es darles la titularidad en sus clubes, y dice: “Es complicado exigir eso; es más, es imposible. Cada chico debe tener claro que aún no ha alcanzado la gloria, que esto solo es un logro inicial para sus carreras. Ya demostraron que condiciones tienen. Deben ganarse un lugar en sus equipos; depende de ellos”.

“Esto debe ser un impulso anímico para todos los que trabajamos en formación. Hay que continuar con los microciclos, hacerles una seguimiento especial a los jugadores campeones y ver cómo se puede potenciar (a la sub-20)”, sugirió Alfaro Moreno.

‘Muchachos necesitan psicólogos que los ayuden a crecer’

Ricardo Armendáriz debutó en primera división a los 19 años, con Emelec en 1973; dirigió a la Tricolor sub-17 a comienzos de este siglo y trabaja con jóvenes en el colegio Torremar (donde Leonardo Campana fue su pupilo). Con esos antecedentes el Bocha opina sobre el trabajo que se debe hacer con los seleccionados que clasificaron al Mundial Sub-20 de Polonia como monarcas de Conmebol.

“Los muchachos deben tener psicólogos y personas especializadas que los ayuden a crecer como jugadores. Pero la parte fundamental de todo esto tiene que ver con el técnico, porque se convierte en una especie de padre para cada uno de ellos. El estratega por lo general tiene alguna noción de psicología. Eso es innato en los profesores”, explica Armendáriz.

Además, sugiere que “el técnico también debe ir inculcándoles valores, algo que se está perdiendo y que es fundamental. A estos chicos hay que apoyarlos en ese sentido”.

Respecto a qué medidas tomar para que la fama no afecte a los campeones y no atrase su proceso de maduración, el exvolante de Liga (Q), Barcelona y la Selección dijo a este Diario: “Ya somos campeones y ahora comienza la etapa en que estos jóvenes deben desempeñarse bien en sus equipos. Diego Palacios se fue a Holanda para incorporarse al club Willem II; él debe trabajar bien allá para ser considerado titular, seguir creciendo. Debe entrenar a fondo para destacarse en esta profesión”.

De Campana, artillero del torneo Sudamericano, comentó: “Ahora va a Barcelona y debe destacarse en las prácticas para ser considerado por Guillermo Almada y ganarse un puesto en el equipo de primera. A Jorge Célico le conviene que sus jugadores estén en plena competencia; si no tienen partidos, pierden sus facultades”.

Armendáriz se refirió al futuro de los juveniles como base de la Tricolor mayor. “Ojalá Hernán Gómez llame a varios de ellos para los microciclos. Así estos chicos se irán ambientando, sabrán cómo es la Selección absoluta. Algunos de estos muchachos irán a la mayor”.

Según el también comentarista deportivo, “toda esta emoción que sienten los muchachos es muy linda. Pero ahora van a conversar con sus entrenadores y les aconsejo que los escuchen, porque les dirán algo que es real: el fútbol es una lucha diaria y uno escribe su historia todos los días”.

‘La FEF debe darle apoyo intelectual a chicos del sub-20’

El exmediocampista Juan Carlos Burbano tiene una historia atípica porque compaginó su carrera futbolística con la obtención de un título profesional y ahora, tras una breve experiencia como entrenador, labora como docente de Marketing deportivo en la Universidad de Las Américas, de Quito.

Por eso cree que es urgente que la formación de los tricolores juveniles, campeones sudamericanos y clasificados al Mundial de Polonia, incluya algo más que charlas técnicas.

“Hay que festejar y estar contentos, algo se hizo bien, pero la forma principal en que la FEF debe apoyar a esta Selección es en el aspecto mental. La Federación debe darles apoyo intelectual y psicológico porque se toparán con muchas adversidades. Por ejemplo, van a ir a sus clubes a disputar un puesto de titular y no sabemos si Leonardo Campana lo será en Barcelona, o si Jordan Rezabala lo será en Independiente”, dijo el capitalino en el programa City Noticias, de Radio City.

Burbano, que fue parte del grupo tricolor que clasificó al Mundial 2002, reflexionó: “Algunos irán al extranjero y las preguntas son: ¿están preparados para ir a otro medio, para acoplarse a otra cultura y al fútbol de Europa?, ¿saben inglés?, ¿saben manejar la fama y el dinero que les entrará? La FEF puede guiarlos y no solo prepararlos para el deporte, sino también para la vida”.

El exvolante de Universidad Católica, Deportivo Quito y El Nacional sugiere “crear en la FEF un Departamento de Relaciones Humanas que les haga un seguimiento. Quién sabe si han empezando a formar una familia o si otros ya son padres. ¿Están listos para eso? Hay que preocuparse de la persona, no solo del jugador. En Alemania hay un proyecto integral que busca que los futbolistas jóvenes sean bachilleres, universitarios, que tengan un oficio, que aprendan otros idiomas, que desarrollen su carácter y autoestima. Cuando demos ese salto trascenderemos”.

Burbano cree que ahora la Tri mayor tiene “un compromiso y no puede quedarse atrás de la sub-20. Ya es hora de no solo pensar en ir a un Mundial, sino dar un paso más allá. Con tres participaciones aprendimos suficiente. Hay que trabajar mejor en divisiones menores, en clubes, apoyar a los jóvenes y formarlos integralmente. Que sepan no solo jugar fútbol, sino también que disfruten la vida y sean felices. (D)

¿Luego del título qué viene para juveniles de Ecuador?
Fútbol
2019-02-18T10:51:06-05:00
Ricardo Armendáriz, Alfaro Moreno y Juan Carlos Burbano aconsejan a los campeones.
El Universo

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