Ganar la Copa del Mundo debería ser el pináculo absoluto para cualquier futbolista, pero lograr esa hazaña no una, sino dos veces, todavía no le genera alegría al exdelantero brasileño Pepe. ¿La razón? Nunca jugó ni un solo minuto.
Publicidad
Ganar la Copa del Mundo debería ser el pináculo absoluto para cualquier futbolista, pero lograr esa hazaña no una, sino dos veces, todavía no le genera alegría al exdelantero brasileño Pepe. ¿La razón? Nunca jugó ni un solo minuto.


Ganar la Copa del Mundo debería ser el pináculo absoluto para cualquier futbolista, pero lograr esa hazaña no una, sino dos veces, todavía no le genera alegría al exdelantero brasileño Pepe. ¿La razón? Nunca jugó ni un solo minuto.
Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
La traición a Estados Unidos ocurrió en 2013, cuando obtuvo su ansiada visa iraní y voló sin retorno hacia Medio Oriente para encontrarse con sus reclutadores
Publicidad