Mario Canessa: Los rayos ultravioleta, un llamado a la conciencia

Sábado, 28 de Octubre, 2017 - 00h00
28 Oct 2017
Los rayos ultravioleta, un llamado a la conciencia
Los rayos ultravioleta, un llamado a la conciencia
Los rayos ultravioleta, un llamado a la conciencia.
Sábado, 28 de Octubre, 2017 - 00h00
28 Oct 2017

Cuando se escucha que los rayos ultravioleta (UV) tienen efecto acumulativo, y a menudo irreversible; o que aparte de la piel, el ojo es el órgano que más probabilidades tiene de sufrir daños, y que cada año 15 millones de personas en el mundo se quedan ciegas por cataratas (de las cuales el 20% puede ser causada o agravada por los rayos UV), uno tiene que detenerse a pensar: ¿Qué se debe hacer para evitar semejante impacto de esta luz invisible emitida por el sol? Solo nos queda ampararnos de estas exposiciones –que pueden producir quemaduras solares– e informarnos cuánto afectar esta radiación y cómo protegernos.

De acuerdo con estudios científicos, entre las 11:00 y las 14:00, es mucha más fuerte la radiación, pero también es importante conocer que dichos estudios mencionan que “la luz ultravioleta C no llega a la Tierra y se da, sobre todo, en zonas como la Antártida. Pero la A y B impactan en regiones cercanas al Ecuador”. Con estos preocupantes antecedentes, futbolistas de Barcelona, en su último juego en Quito, lanzaron una preocupante advertencia a todas las autoridades vinculadas con la salud, el bienestar social, agremiaciones, federaciones y en general a toda la sociedad. La pancarta expresaba: “BSC ¡Cuidemos nuestra salud! Jugar con extrema radiación solar a las 12:00 es un riesgo para nuestra salud y la de los espectadores. ¡Súmate! Todos vs. cáncer”.

Sucede que el Instituto de Meteorología e Hidrología y el Ministerio de Salud Pública vienen anunciando que los niveles de radiación UV son extremadamente altos. La Secretaría del Ambiente indica que los índices aceptables están en el rango entre 4 y 6 (medidas del índice de radiación), y que entre 8 y hasta 16 o más van, de alto, muy alto y extremo. Según la muestra del 25 de octubre pasado, entre las 11:00 y 13:00, el promedio del índice en Quito fue de 11,5, muy alta exposición. Y pensar que algunos dicen que con gorra y bloqueador somos inmunes. Eso es un insulto a la inteligencia.

Cuando cierto periodismo deportivo –en el que me incluyo– denunció el peligro y trató el tema con la rigurosidad y seriedad con que se debe analizar, hubo voces que trataron de desconfigurar la iniciativa al manifestar que sería mejor exponer motivos para no jugar en la Sierra en el Congreso de la FEF, en enero del 2018. Cuán equivocado es ese criterio. La preocupación de fondo es diversa porque la sobreexposición a los rayos UV no es de exclusiva responsabilidad de la Sierra y es fácil comprobarlo si se revisan las tasas de los principales tipos de cáncer de las personas residentes en Guayaquil.

Encontramos que el tercer lugar lo ocupan los tumores malignos de piel, lo que confirma que si de fútbol se trata es altamente riesgoso jugar entre las 11:00 y las 14:00 en todo Ecuador; por supuesto, incluyendo a ciudades de la Costa. Un tema que vale recalcar y distinguir es el de la cuestionada resolución de la FIFA, que prohibió los partidos internacionales en ciudades a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar. El organismo fundamentaba esta desacertada decisión alegando que era para proteger la salud de los jugadores y por Fair Play.

La prohibición absoluta se demoró menos en derrumbarse que lo que duró la presión de unas cuantas potencias futbolísticas de nuestro continente, que sabían que deportivamente los resultados no los acompañaban. La FIFA rectificó al resolver que se podía jugar, pero a partir de las 16:00. De esa disposición nunca se pudo conocer si la prohibición de jugar en esas ciudades de altura, en horarios antes de las 16:00, era solo para partidos internacionales o si también abarcaba los torneos nacionales. Del tema se ha discutido mucho en los congresos ordinarios de la FEF, en donde la moción de que la hora FIFA se homologue a los campeonatos locales perdió siempre, porque los votos mayoritarios de clubes de la Sierra se impusieron.

Y si los votos deciden, que viva la democracia. Para qué insistir si hay muchos que piensan que el tiempo cura lo que la razón en vano procura. La discusión se ha entorpecido porque la razón científica no ha vencido a la conveniencia deportiva de jugar en la altura y a la hora meridiana. Es importante mencionar que la resolución rectificatoria de la FIFA, que permitía jugar partidos internacionales en ciudades de altura, tuvo también fuerte presión política. Pero es fundamental tomar muy en cuenta la observación científica que explica que es cierto que la radiación solar se incrementa el 15% cada mil metros, pero que su incidencia baja notablemente a partir de las 16:00.

Por siempre en nuestro país se aceptó jugar en ciudades de altura y así debe ser. Geográficamente Ecuador está diseñado para que se juegue en llano y altura y los equipos costeros que han ganado títulos pudieron, con base en una buena preparación, superar los efectos de la menor presión barométrica. Y claro, adecuando a los deportistas a regular su sistema aeróbico para permitirles la coordinación y explosividad que la altura, si no se está debidamente preparado, la disminuye.

Pero la preocupación no pasa por ahí. El daño es exponerse a inclementes radiaciones por horas, como cuando se entrena, se juega o se presencia un partido de fútbol. Es tal vez porque no se ha querido tratar, o porque se ha ignorado, o porque no se han solicitado informes sobre este peligro comprobado por la ciencia. O porque el perjuicio para la salud no es evidente, considerando que los rayos UV tienen un efecto acumulativo y los síntomas del mal se presentan 15 años después y con carácter, en su mayoría, irreversibles.

Me gustaría conocer qué opinan el gremio de futbolistas, de árbitros y los ministerios de Salud, del Deporte, la FEF y las autoridades, que deben proteger a los simples consumidores que asistimos a ver partidos del campeonato a las 12:00. O de los niños de escuelas y colegios, que hacen preparación física todos los días, en las horas de mayor radiación? Probablemente en la abstención de criterios primen otros intereses, pero lo que sí sé es que no puedo dejar de denunciar, ignorar, o subestimar un tema tan serio.

Quedo tranquilo sabiendo que ninguna mancha solar afecta mi conciencia y que siempre es mejor prevenir que lamentar. (O)

Me gustaría conocer qué opinan el gremio de futbolistas, de árbitros y los ministerios de Salud, del Deporte, la FEF y las autoridades de la peligrosa exposición a los rayos ultravioleta.

Mario Canessa: Los rayos ultravioleta, un llamado a la conciencia
Columnistas
2017-10-28T10:24:46-05:00
Nunca se pudo conocer si la prohibición de la FIFA, de jugar en ciudades de altura, en horarios antes de las 16:00, era solo para partidos internacionales, o si también abarcaba los torneos nacionales.
El Universo

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