<strong>Otón Chávez<br /> <a href="mailto:ochavez@parquedelapaz.com">ochavez@parquedelapaz.com</a></strong><em><strong>“El futbolista combatía a los grandes poderes del capitalismo, pero firmaba contratos millonarios con Coca Cola, McDonald’s, AGFA, Xerox, Puma”.</strong></em>Antes que nada, a los que son amables lectores de mi columna, que este 2014 les traiga buenas realizaciones para que sus anhelos, sueños y esperanzas se cumplan. Y en el ámbito futbolístico, que el equipo de sus amores salga siempre con saldo favorable.Ahora sí, vamos con el título. Todo aficionado al fútbol sabe quien fue y quién es Diego Maradona. Un gran jugador, regular director técnico, y siempre es noticia haga lo que haga y diga lo que diga. Pero al que no identifica es a Juan José Sebreli, un brillante sociólogo, historiador y filósofo argentino, autor de unos 15 libros entre los que se encuentra Comediantes y mártires. La obra es un ensayo contra los mitos, donde hace un estudio de cuatro ídolos argentinos: Carlos Gardel, Eva Duarte de Perón, Ernesto Che Guevara y Maradona. Su libro ganó el premio Rebate Casamérica 2008 y, en el capítulo dedicado al exfutbolista, en 37 páginas uno se entera y descubre, bajo un estricto y documentado análisis, las veleidades de este adorado y popular ídolo de multitudes de Argentina. Veamos.Dice Sebreli: “Resulta extraño que un hombre aparentemente simple haya suscitado comparaciones con personajes tan disímiles; Cristo, Ulises, San Genaro, la Virgen María, Napoleón, Mick Jagger… Fito Páez enumeraba a los grandes genios de la humanidad: Miguel Ángel, Gandhi, Stravinsky y Maradona”.Sigue: “En Nápoles se llegó a identificarlo con la Virgen: Maradona-Madonna. Cuando jugaba en el Barça había sido un fracaso y los catalanes se lo sacaron de encima en cuanto pudieron. En Italia se relacionó con la Camorra (Mafia), que aparte de abastecerlo de excelente cocaína, le pagaba un sueldo. Después se peleó con ella. En 1995 un juez italiano pedía la captura internacional de Guillermo Coppola, el íntimo del jugador. En 1991 el club napolitano lo sometió a un control antidopaje y resulto positivo”.“Maradona nació en un barrio pobre de Villa Fiorito, pero después nunca volvió. Recordaba al barrio de lejos. Atacaba a los ricos, pero se exhibía con coches de su propiedad: Ferrari, Porsche, Mercedes Benz, Rolls Royce. Su espectacular casamiento en el Luna Park, adornado con cortinados, alfombras, una araña de ocho metros y una catarata artificial”.“Maradona también fue o es izquierdista. Visitó a Fidel y durante un carnaval en Río de Janeiro se tatuó la imagen del Che en un brazo y después la de Fidel en una pierna. ‘Daría la vida por Fidel si me llamara, estoy listo para pelear a su lado’; y dijo lo mismo cuando la guerra por las Malvinas. Su combate contra los grandes poderes del capitalismo no le impedía firmar contratos millonarios con los multinacionales: Coca Cola, McDonald’s, AGFA, Xerox, Puma”.“Fue amigo íntimo del presidente Menem, después se peleó con él; atacó a la AFA, la FIFA, Menotti, El Gráfico y con Torneos y Competencias: después se reconciliaron, con todos. Fue drogadicto confeso. ‘Fui drogadicto, soy drogadicto y seré drogadicto’, dijo a la revista Gente. A pesar de saberse su adicción, fue incluido en la selección al Mundial de 1994 en EEUU. En el encuentro con Nigeria, el 27 de junio, dio positivo, la FIFA lo expulsó del Mundial y dijo que lo habían traicionado. Más de la mitad de sus compatriotas votó por su inocencia”.“En 1997, en el juego Boca-Argentinos Jrs., en el control antidopaje volvió a dar positivo por tercera vez en su carrera. Maradona denunció un complot contra su persona. Para ese tiempo siguió jugando mal e incompleto, no duraba todo el partido. A los 37 años anunció su retiro del fútbol. Aun así los ingleses no olvidan el gol con la mano en México 86”.“Sobresalió en el campeonato juvenil de 1979 en Japón, en el Mundial de 1986 en México; en Boca ganó su único campeonato en 1981. Su actuación destacada en Italia terminó cuando el Nápoli fue eliminado de la Copa Europa y del campeonato de Italia. A partir de la primera prueba de dopaje en 1991 y a lo largo de 7 años marcó apenas 12 goles en 59 partidos, un gol cada 200 días. Si los goles realizados a lo largo de toda una carrera constituyen un índice de calidad del jugador, Maradona está lejos de los mejores. Frente a los 656 de Johann Cruyff, los 812 de Di Stéfano y los 1.283 de Pelé. (Messi actualmente lleva 327). Maradona solo llegó a 266”.“No fue un jugador completo. Era nulo en el juego aéreo, no sabía cabecear. Quedan como sus rasgos propios las salidas en terreno reducido, el pique corto, la precisión de remate, la improvisación, a la picardía y a la ‘viveza criolla’ transformada en virtud nacional (en Argentina)”.“La realidad lo ubica junto a otros ganadores, pero nunca en primer lugar. Tampoco el Comité Olímpico Internacional lo destacó, sino a Pelé; para la Federación Internacional de Historia y Estadística, Maradona fue quinto”.“Fracasó evidentemente como director técnico; el ejemplo más patético fue el papel en (el Mundial) Sudáfrica 2010 con la selección albiceleste. Es una incógnita cómo se retirará de la vida pública, si es que alguna vez decide abandonar su papel de ídolo”.He sintetizado el capítulo sobre Maradona hasta donde me ha sido posible. La idea es recordar, a través del libro de Sebreli, que la figura de Maradona como héroe es para unos, pero no para todos. Y es una mala suerte que a nuestro país no llegue mucha literatura deportiva.Gracias al amigo que me trajo este brillante regalo. Y felicidad para todos en el 2014.