La juvenil cantante Miley Cyrus sorprendió a sus fanáticos el año pasado con su nuevo y radical look, muy distante del de la niña inocente de Hannah Montana. Decidió llevar el pelo muy corto, casi rapado en los costados. Una imagen rockera y rebelde. “Si no tienen nada lindo para decir, entonces no digan nada, mi pelo está pegado a mi cabeza y no a la de nadie más”, publicó la artista en su cuenta de Twitter minutos antes de despedirse de su cabello largo.