En medio de protestas de grupos internacionales como Avaaz, Amazon Watch y Planete Amazone, Ecuador promocionó ayer la Ronda Suroriente en París. Según el Ministerio de Recursos Naturales No Renovables, el país busca la inversión de petroleras de la comunidad europea y difundir la información legal, técnica, económica y socioambiental de los trece bloques en licitación.

La promoción se la realizó en el hotel Marriot River Gauche, con la presencia del ministro Wilson Pástor; Carlos Játiva, embajador de Francia; Andrés Donoso, secretario de Hidrocarburos, y otras autoridades.

En las afueras, activistas simularon una perforación como protesta contra el Gobierno ecuatoriano porque, según su opinión, estaría ofreciendo millones de hectáreas de la selva amazónica más virgen en esta ronda y que afectaría a siete nacionalidades indígenas.

Pedro Abramovay, director de Campañas de Avaaz, dijo que “un millón de personas le están haciendo un llamado al presidente (Rafael) Correa para que mantenga su reputación global como un presidente verde y detenga la fiebre del petróleo en la Amazonía ecuatoriana”.

Patricio Jipa, líder de la comunidad Kichwa de Sani Isla, aseguró que “los pueblos indígenas están luchando para proteger la naturaleza. Nuestro grito es ahora más fuerte con el apoyo de toda la gente que se une”. Ellos iniciaron la campaña de protesta internacional.

El Gobierno sostuvo ayer, en un comunicado, que se garantizará la explotación sustentable y soberana de los recursos.

Pástor dijo a agencias internacionales que espera la participación de petroleras “medianas y estatales”, “no los mamuts” del sector, que se resisten más a los nuevos contratos de servicios, explicó. Y estimó “por lo menos” triplicar las reservas actuales de esa área de la provincia de Pastaza, que ahora es de 100 millones de barriles.