El presidente Rafael Correa indicó este sábado que espera unas reuniones de los bloques regionales ALBA y Unasur para tratar la "aberración" legal cometida por un tribunal de arbitraje de la ONU contra su país, en un caso ambiental imputado a la petrolera estadounidense Chevron.

"Es necesaria la unión latinoamericana para evitar los abusos de estas trasnacionales que nos consideran colonias y tienen comprados árbitros, centros de arbitraje" para defender a las grandes corporaciones, señaló Correa en su habitual informe de los sábados.

Un tribunal de arbitraje de Naciones Unidas, dijo el mandatario, ordenó recientemente a Ecuador impedir la ejecución de una sentencia emitida por una corte del país contra Chevron, para que pague unos 19.000 millones de dólares por los daños ambientales dejados en la Amazonía ecuatoriana durante sus operaciones entre 1964 y 1990.

En 2012 Chevron Corp. fue sentenciada por un juez ecuatoriano al pago de 19.000 millones de dólares luego de más de dos décadas de un juicio entablado por comunidades amazónicas que alegaron daños ambientales tras su operación en ese territorio.

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El fallo del centro de arbitraje invocó el Tratado Recíproco de Inversiones entre Ecuador y Estados Unidos, que entró en vigor en 1997, pero que ha sido denunciado por el país andino para su anulación, por considerarlo lesivo a sus intereses.

Caso privado
"Lo que está haciendo la Uncitral (Comisión de Naciones Unidas sobre Derecho Mercantil Internacional) es un abuso completo, se declara competente para atender la queja de Chevron que salió en 1992 del país, invocando un tratado del 97 y en base de eso ordena la suspensión de una sentencia de cortes ecuatorianas. Se acabó la soberanía", afirmó Correa durante su programa sabatino "Diálogo con el presidente".

Además, recordó que el juicio ambiental en una corte ecuatoriana contra Chevron fue planteado hace quince años por organizaciones sociales de la Amazonía, por lo que señaló que es un caso privado.

No obstante, "en forma escandalosa este tribunal (...) se declara competente para conocer el caso y ordena suspender la sentencia y está persiguiendo al país porque el presidente no ordenó suspender una sentencia. ¡Están chiflados!", dijo Correa.

Indicó que como presidente de la nación andina no posee la competencia para ordenar la suspensión de un fallo en un "juicio privado", y rechazó "las amenazas de que vamos a tener que pagar las costas de defensa de Chevron, y todo lo que tiene que pagar Chevron al Estado".

"Esto puede liquidar al país... Estamos llamando reuniones urgentes de Alba, Unasur y vamos a ver quién es quién, aquí se ve la unidad latinoamericana", afirmó el gobernante. "Juntos les pondremos las condiciones a estas transnacionales, a sus capitales (porque) individualmente nos pueden destrozar", añadió.

Correa reiteró que defenderá al país con todos los medios.

Chevron rechaza el pago por la contaminación con aguas residuales y desechos de la industria petrolera aduciendo un fraude en el juicio así como en la mitigación del daño por parte de Texaco Petroleum Co. mucho antes de 2001, cuando se convirtió en subsidiaria de Chevron.

La AP intentó comunicarse con la compañía pero no tuvo éxito.