El mal olor que emanaba de su hogar y el hecho de que desde el pasado domingo no se tenían noticias del profesor César Augusto Mendoza Zambrano, de 61 años, llamaron la atención de vecinos de la ciudadela Las Orquídeas, de Portoviejo, que comenzaron a hurgar hasta comprobar la tarde del pasado martes que el catedrático yacía muerto bajo la cama de un dormitorio de su domicilio.