Por María Alejandra Torres
.- Se define como amigo y colaborador de Hugo Chávez, aunque a veces habla de él en pasado, como si ya no estuviera. No lo ve desde hace mucho. No por decisión del presidente de Venezuela, cree Heinz Dieterich, sino por la “burocracia de Miraflores”, de la que se declara enemigo “por su oportunismo y su falta de compromiso real con la revolución”. Cuenta que se conocieron en marzo de 1999 y, entonces, según dice, el mandatario le confesó que estaba en deuda con él porque en prisión, tras el intento de golpe de 1992, el libro que el investigador alemán editó sobre Manuela Sáenz le “ayudó a aguantar”. Se titula Patriota y amante de usted. Considerado como uno de los mentores políticos del líder bolivariano y padre de la teoría bautizada como Socialismo del Siglo XXI, Dieterich habla –por teléfono desde México– sobre los escenarios que enfrentará Venezuela sin Chávez, quien debe asumir este jueves.

¿Qué cree que se juega Venezuela este 10 de enero?
La fecha es mucho menos dramática de lo que se discute en algunos círculos. Es un poco como la profecía maya del fin del mundo. El 10 de enero es el inicio de una Presidencia pos-Chávez, con la continuación del modelo económico, social, cultural, político, que el presidente ha creado, encabezado por Nicolás Maduro. Mi pronóstico es que va a ser una transición sin complicaciones, tanto de parte de la oposición como de parte del Estado y del partido de gobierno.

Publicidad

¿Qué escenarios vislumbra si Hugo Chávez no se presenta el 10, cuando termina constitucionalmente su tercer mandato?
Por las últimas noticias que hemos tenido oficialmente sobre su estado de salud, me parece absolutamente claro que físicamente no puede estar en Caracas el 10. Yo considero que se tomará la decisión, si no se ha tomado ya en La Habana, de convocar a nuevas elecciones.

Será crucial el papel de la nueva Asamblea, que tiene el 40% de diputados opositores y que empezará a sesionar este sábado (ayer), porque su titular, si es que Chávez no logra reasumir, deberá ocupar la Presidencia interina y llamar a elecciones.
Las principales fuerzas de la oposición y sus personajes no tienen interés en generar un conflicto. Saben que la población quiere que la transición sea pacífica y constitucional. Me parece que tanto el oficialismo como los partidos de oposición van a aceptar que Diosdado Cabello cumpla su papel constitucional de, después de ser reelegido, convocar a elecciones en 30 días.

Publicidad

Es claro que Chávez ha escogido a Maduro como su heredero político, pese a que Cabello fue uno de los tenientes que participaron con él en el intento de golpe de Estado en 1992 y es un hombre fuerte en el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). ¿Por qué cree que fue Maduro y no Cabello?
A mi juicio, Chávez tiene plena información y conciencia sobre quién es quién, no solo en Venezuela, sino en la política internacional. Tiene plena conciencia de la correlación de fuerzas. Y tiene plena conciencia de que el primer paso importante es ganar las elecciones. Hugo Chávez ha creado una nueva cultura política en Venezuela y esa cultura te impone ciertas características. Si quieres triunfar, no solo tienes que tener un proyecto de gobierno en el estado de bienestar socialdemócrata. Necesitas ser un buen comunicador, necesitas tener esa vibración, esa fibra venezolana, tropical, llanera. El problema es que el carisma lo tienes o no lo tienes. Y Chávez lo tenía en plenitud, y Maduro tiene quizás una parte, pero de ninguna manera y en ningún campo puede compararse con Chávez. Pero la gente siente que él es el hijo político legítimo del presidente. El presidente lo dijo claramente en su testamento político: Maduro tiene que ser el presidente. Esos atributos que necesita un candidato para ganarle a Henrique Capriles, que va a ser el candidato de la oposición, los reúne Maduro, que es un hombre público, mientras que Cabello es un hombre del aparato, un mal orador, es gris. Con Cabello, con seguridad, se perderían las elecciones, y con Maduro es prácticamente asegurado un triunfo electoral.

El mandatario viene de una disciplina castrense y Maduro no, a diferencia de Cabello.
Yo tengo muchos amigos militares en varios países de América Latina y entiendo un poco la mentalidad. Cabello es teniente de reserva. Y un general, activo o no, siente que Cabello no está en su nivel de actuación. Es algo que debilita a Cabello. Para los militares es más fácil aceptar la cadena de mando que empieza con el presidente y aceptar a un civil escogido por el presidente.

Con un modelo personalista como el de Chávez, donde el líder es él y nadie más, ¿cree que este proceso puede tener relevo en otras figuras del chavismo?
En la política, la personalidad es fundamental. Hoy día, alguien que no sabe comunicar o que no es carismático no va a ganar una elección. Por eso Cabello no tiene futuro. Maduro lo tiene y lo puede desarrollar. Obviamente, no tiene la capacidad teórica de Chávez, no tiene la amplitud cultural que Chávez adquirió en los diez últimos años. Estaba leyendo, viajando, y eso le ha dado un acervo cultural y político... Maduro no va a llegar a ese nivel, eso es obvio, pero tiene el potencial suficiente para mantener la satisfacción de la población y la posición del partido.

¿Por qué dice que en los últimos años ha ganado este acervo? ¿Cree que antes no lo tenía?
No, mire, yo lo conocí el 24 de marzo de 1999, en el Palacio de Miraflores, y era un militar. Era un teniente coronel. Había sido también profesor de Historia en la Academia Militar y eso ya le había dado un conocimiento muy amplio de la historia. Ese tipo de conocimiento te ayuda a entender muchas cosas, pero él no había viajado. Como militares, en ese rango, van a la escuela en Estados Unidos, pero no van a París, no van a Londres. Era como un diamante en bruto, pero cinco o seis años después ya era un brillante, ya había adquirido los gajes del oficio, ya tenía conocimiento de cómo moverse en cualquier foro: campesino, militar, de altos diplomáticos, etcétera. Obviamente, Nicolás no tiene ese mismo potencial, pero va a evolucionar a través del cargo que va a ocupar.

¿Alguien en especial influyó en la evolución de la que habla?
Es muy inteligente y tiene una curiosidad insaciable por aprender, una vitalidad que le permitía trabajar cada día 18, 19 horas. Yo recuerdo que un día, ya en la madrugada, Chávez me dijo: “Me tengo que levantar en tres horas porque aquí está prohibido dormir”.

¿Cree que es posible un chavismo sin Chávez?
Aquí hay dos factores que hay que tomar en cuenta. El primero es el proceso de maduración del partido sin su gran conductor: Hugo Chávez. Es decir, cómo evoluciona el PSUV, que es el centro de poder político en este momento. Pero, por otra parte, cómo evoluciona la oposición y aquí hay un fenómeno interesante. Los principales líderes de la oposición, empezando por Capriles, todos han entendido una cosa: sus fracasos electorales durante trece años y, más recientemente, en la presidencial y la regional, les han hecho entender que con su proyecto de gobierno neoliberal nunca van a convencer a las clases medias venezolanas ni al pueblo de que ellos serán mejores que el gobierno chavista. Entonces hay algo que es interesante: los partidos de la oposición se están trasladando de la derecha al centro porque han entendido que es la única posibilidad de volver por elecciones a la Presidencia.

Pero Capriles tuvo una votación importante. ¿No cree que él pueda hacerle peso a una eventual candidatura de Maduro?
Estoy de acuerdo, Capriles logró una votación importante, pero después, en las regionales, la propuesta de la oposición como tal fue derrotada. Ahora, ¿puede Capriles cerrar la brecha con Maduro en una contienda presidencial? A mi juicio, Maduro no va a ganar con un margen grande, pero estoy seguro de que va a ganar con un margen del 2% o 3% si hace una campaña sensata.

Usted es considerado uno de los mentores de Chávez y usted mismo se describe como su amigo y colaborador. Sin embargo, tras el fallido intento de reformas constitucionales en diciembre del 2007, dijo que es “imprescindible” que Chávez cambie el “sistema vertical de conducción del proceso bolivariano” y que “se construyan instancias que se atrevan a debatirle sus propuestas”. ¿Considera que el presidente lo hizo?
A mí me parece que, en su proceso de maduración, él amortiguó ciertos aspectos de rigidez, de discurso y también de conducción de la política... Se avanzó un tanto en la liberalización del debate interno, en el control del PSUV, pero ahora esto se va a dar porque, como Maduro no puede tener esa posición hegemónica que tuvo Hugo Chávez, que tuvo Fidel (Castro) en su momento en Cuba, inevitablemente se va a hacer más horizontal el flujo de información y de decisión dentro del partido oficial, dentro del Estado. Ahora se va a hacer más colectivo el proceso y más liberal.

Perfil: Heinz Dieterich Steffan
EDAD
69 años.

FORMACIÓN
Licenciado en Sociología y doctor en Ciencias Económicas y Sociales en Alemania.

TRAYECTORIA
Director del Centro de Ciencias de la Transición, un instituto de investigación de la Universidad Metropolitana, en México. Uno de los vicepresidentes de la Asociación Mundial de Economía Política, con sede en Hong Kong.