EFE
MÉXICO.- Amenazó con invadir México con su música y el pasado viernes Lady Gaga consiguió encandilar a las más de 40.000 personas que asistieron a su show, gracias a sus altas dosis de autoestima y a la locura de un espectáculo explosivo.

Como parte de su gira internacional The Born This Way Ball Tour, la diva estadounidense actuó en el Foro Sol de la capital mexicana, un recinto que si bien no estuvo lleno vibró como si estuviera a rebosar.

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Compungida por el alto precio de las entradas, $ 176 en la parte más cercana al escenario, Gaga prometió que iba a dar todo y así fue, con más de dos horas de música y espectáculo.

La noche comenzó cuando el toldo que cubría el escenario fue retirado y quedó a la vista el imponente decorado, un castillo medieval de 25 metros de altura, con varios pisos y balcones. Un caballo negro y sobre él Gaga, vestida de “alien” plateado interpretando Highway Unicorn, tema al que siguió Government Hooker y sus correspondientes escenas y gestos obscenos que tantos problemas le han causado en algunos países.

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Sonó Born This Way, tema que da título a su segundo y último álbum y comenzó la locura entre el público, que obedeció cada una de las órdenes de Gaga, que en ocasiones interpretaba su papel de dominadora y en otras la de madre comprensiva. Llegaron otras canciones como Black Jesus, Amen Fashion o Bloody Mary y sus constantes cambios de vestuario y complementos surrealistas. El público siguió aplaudiendo temas como Bad Romance o Judas, Pocker Face y Alejandro.

No faltaron ni el sombrero mexicano que Gaga se colocó, ni varias banderas que la artista ondeó para acabar de enloquecer a sus monstruos.