Ayer, once meses después de que la madre de una menor de 13 años denunciara a Jorge Heriberto Glas Viejó como el presunto violador de su hija, la que incluso había quedado embarazada, se presentaron dos demandas contra él: una de pensión alimenticia a favor del niño que el viernes tendrá siete meses; y otra por presunción de paternidad, debido a que la exfiscal y hoy jueza, Diana Cueva, que manejó el caso hasta julio, no solicitó la prueba de ADN.

“Hay que esperar 72 horas para que el juez se pronuncie con un valor de pensión alimenticia a favor del niño, según la base de la tabla básica porque aún no tenemos documentos (como roles de pago) que nos indiquen los ingresos que percibe el demandado”, expresó Maritza Bravo Víter, presidenta de la Comisión Niñez y Adolescencia del Colegio de Abogados del Guayas, quien patrocina directamente a las afectadas.

Glas Viejó fue denunciado el 28 de septiembre del año pasado en la Fiscalía adjunta a la Policía Judicial del Guayas, adonde fue llevado por uniformados que atendieron el pedido de la madre de la pequeña y lo detuvieron en el centro educativo Hans Christian Andersen, ubicado en el km 8 de la vía a Daule, donde fungía como director.

Pero ese día no quedó en prisión, pues la orden de detención se emitió cuatro horas después de la audiencia de flagrancia; y, cuando la policía volvió al centro de estudios para aprehenderlo, él ya había huido. Para el fiscal Víctor León, ese caso no calificaba para flagrancia, pese a que la menor había explicado que el profesor la llevó en reiteradas ocasiones al motel Mansión, que está cerca del centro de estudios adonde ella acudía y en el que su madre laboraba atendiendo el bar.

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“El abogado que estaba a cargo del caso (Carlos Cruz) nunca me indicó que debía demandar por alimentos y paternidad al viejo (como llama a Glas Viejó), pero quiero que se haga justicia por mi hija”, dijo la madre.

Ayer, la demanda contra Glas Viejó ingresó a la Unidad Judicial Familia, Niñez y Adolescencia de Guayaquil con el número 0834-2012 y recayó en el despacho de la jueza Martha Guerrero Macías. “Como no sabemos exactamente el domicilio de él (Glas Viejó), será citado por la prensa para que se presente a hacerse el examen de ADN, que es lo que va a clarificar el caso, para así terminar con toda esta odisea de una menor de edad que fue violentada en sus derechos, intimidada por el abusador, quien la violaba bajo amenazas. Su madre, a quien le destruyeron la vida, ha tocado nuestra puerta y vamos a luchar por sus derechos y los de su familia”, manifestó Bravo.

También refirió que exigirán que se investigue si es que el demandado no ha abusado de otras menores o mujeres en el centro de estudios. “Habría que investigar si es que no ha estado acostumbrado a violar. Qué lo llevó a hacerle tanto daño a una menor, por qué no pagó por servicios sexuales en lugar de destruirle la vida a una niña”.

Respecto a lo que califica como lentitud de la Fiscalía para investigar, pues ni siquiera ha ordenado que se realice la prueba de ADN al bebé de la menor afectada, dijo que exigirá que se reabra el proceso. “Si es que por el poder ha estado estancado, pues que salga del congelador y que salga a la luz pública. Se trata de una menor”, aseveró.

Además, indicó: “Es ilógica la manera como quieren manejar este proceso. Me doy cuenta de que todo ha sido manipulado de esa manera. Si es que nada temen, entonces vayámonos a una prueba de ADN, que debió haber ordenado hace tiempo la Fiscalía. No vamos a permitir que se sigan violentando los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el Ecuador”.

Reacción: Sobre el proceso
Maritza Bravo Víter
Abogada acusadora
“Si es que nada temen, entonces vayámonos a una prueba de ADN, que ya debió haber ordenado hace tiempo la Fiscalía”.