Una fecha similar a la de hoy, pero de 1783, en la señorial ciudad de Santiago de León de Caracas, capital de la Capitanía General de Venezuela, nació el célebre personaje que recibió el sacramento del bautismo con los nombres de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios.

Quedó huérfano a temprana edad, mas gozó del amor y orientación de sus inmediatos familiares y de quienes actuaron como sus preceptores y primeros guías, casos de Miguel Sanz, Andrés Bello y Simón Rodríguez Carreño, quienes le inculcaron ideales de respeto, libertad y justicia.

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Durante una de sus primeras visitas a Europa, en plena efervescencia juvenil, no demoró en contraer matrimonio con la bella Teresa Rodríguez del Toro y regresó a Caracas en 1802. Su repentina viudez lo llevó nuevamente al Viejo Continente, donde pudo palpar con mayor detenimiento toda aquella acción negativa de la Corona y sus colaboradores en contra de los pueblos americanos sometidos al colonialismo.

Este incierto panorama determinó que, en agosto de 1805, en Roma, en el monte Aventino, lanzara su visionario juramento de jamás descansar hasta libertar a su patria y al resto de pueblos dominados por la Corona española. Cuando ocurrió su nuevo retorno a Venezuela, de inmediato secundó la acción pionera de Francisco de Miranda, quien dedicaba todos sus afanes a la liberación del suelo patrio. Así, Bolívar mentalizó y protagonizó la Campaña Admirable (1813), el discutido Decreto de Guerra a Muerte de igual año y también la Carta de Jamaica de 1815. Como gratitud recibió el título de Libertador en 1813, que el Congreso de Angostura se lo ratificara siete años después, en 1820.

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El Libertador logró determinantes victorias en Boyacá (1819), Carabobo (1821) y Bomboná (1822), jornadas que con el asombroso Paso de los Andes demostraron su arrojo y nobleza de soldado. En el Congreso de Angostura (1819) corroboró su deseo en favor de la verdadera fraternidad americana.

En julio de 1822 sostuvo decisivas conversaciones con el general José de San Martín, el Protector, en Guayaquil.

Inquebrantable en su acción por la liberación completa de los pueblos de América sometidos al poder hispano, derrotó al realista militar Agustín Agualongo, en Ibarra (Imbabura), en julio de 1823. Asimismo, alcanzó la victoria en las batallas de Ayacucho y Junín de 1824; gestionó la fundación de la República de Bolivia y la reunión del Congreso Anfictiónico de Panamá, en 1826.

Tantos logros políticos y militares que se inspiraron en sus principios y compromisos democráticos fueron minimizados por algunos colaboradores y políticos de su época, al punto de afectar su ánimo y acelerar la enfermedad que lo aquejaba.

Ante momentos tan críticos en los que afloraba la falsedad de varios compañeros de armas que incluso trataron de asesinarlo en 1828, la fidelidad de Manuela Sáenz, Antonio José de Sucre y otros allegados lo alentaron a continuar su obra. Sin embargo, el deterioro de su salud se aceleró.

El viejo reloj de pared de la quinta San Pedro Alejandrino marcaba minutos después de las 13:00 del 17 de diciembre de 1830, cuando se extinguió la vida Bolívar. Su edad: 47 años y 4 meses, pero dejaba como herencia una familia de naciones emancipadas con su invicta espada.

Agenda

09:00. El presidente Rafael Correa colocará ofrenda floral, en el hemiciclo de La Rotonda.

11:00. Acto cívico organizado por la Fundación de Estudios Geopolíticos Dr. Antonio Parra Velasco. En el patio del colegio técnico Simón Bolívar, en la av. de las Américas.

11:00. Estudiantes harán un pregón desde la plaza San Francisco al Hemiciclo de la Rotonda, donde evocarán a Simón Bolívar.

11:30. Instituciones educativas colocan una ofrenda floral en el monumento de Simón Bolívar. En el parque Seminario.

Ideario Bolivariano

Demócrata

“...Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder...”.

Visionario

“... Yo deseo, más que otro alguno, ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria...”.